Un incidente de seguridad informática afectó durante la madrugada del lunes pasado a Coolworld, empresa proveedora del Servicio Francés de Sangre (EFS), cuando atacantes informáticos intervinieron sistemas de refrigeración utilizados para conservar productos sanguíneos. Los equipos, que operan normalmente a -30 °C, fueron reprogramados para alcanzar temperaturas de hasta 110 °C, según informó el medio francés Le Canard enchaîné.

Un técnico de turno detectó el aumento de las temperaturas durante la noche, lo que permitió identificar la anomalía. El Ministerio de Salud de Francia indicó que el ataque no generó consecuencias operativas debido a la detección temprana, aunque no se ha precisado el número de instalaciones afectadas ni las temperaturas que alcanzaron los productos almacenados.

Inicialmente, el EFS señaló que las muestras comprometidas correspondían a donantes almacenadas para seguimiento sanitario relacionado con transfusiones. Sin embargo, la organización aclaró posteriormente que plasma congelado destinado a transfusiones de pacientes también se vio afectado por el incidente.

El plasma terapéutico se utiliza para tratar hemorragias y trastornos de la coagulación, y su conservación requiere temperaturas de -25 °C o inferiores según normativas sanitarias. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado destrucción de plasma, suspensión de transfusiones ni afectación a pacientes, según informó ADN.