Al menos siete vuelos comerciales activaron este martes protocolos de emergencia en distintos aeropuertos europeos tras recibir amenazas de bomba, según informó ADN. Las aeronaves, que se dirigían a Varsovia, Roma, Sofía y Murcia, fueron sometidas a inspecciones especializadas que descartaron la presencia de artefactos explosivos.

Los avisos afectaron a vuelos procedentes de Londres, Copenhague, Mánchester, Dublín, Lisboa y Bérgamo. Algunos de los procedimientos incluyeron el desvío de aeronaves, el cierre temporal de pistas y el despliegue de unidades especializadas en explosivos. Una de las aeronaves con destino a Roma fue escoltada por un caza de la Fuerza Aérea italiana.

En Polonia, un avión de LOT que volaba desde Londres fue desviado del aeropuerto Chopin de Varsovia hacia Modlin, donde se suspendieron las operaciones para realizar la revisión. Otro vuelo de SAS desde Copenhague aterrizó en Chopin, donde una pista permaneció cerrada durante el operativo. En España, un vuelo de Ryanair procedente de Mánchester aterrizó en Murcia con 114 pasajeros y siete tripulantes. La Guardia Civil, la Policía Nacional y especialistas TEDAX inspeccionaron la aeronave antes de descartar la amenaza.

Roma y Sofía también registraron alertas. Dos vuelos de Ryanair con destino a la capital italiana fueron revisados sin hallazgos, mientras que Bulgaria activó procedimientos de seguridad ante amenazas que afectaron a vuelos desde Bérgamo y Dublín.

Los hechos ocurren un día después de que otro vuelo de Wizz Air, que viajaba de Londres a Sofía, fuera desviado a Budapest por una amenaza similar. La aeronave fue escoltada por un caza húngaro y continuó su viaje tras descartarse la presencia de explosivos.