El superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, descartó que las pérdidas en los fondos D y E se deban a una crisis de los derivados financieros, según declaraciones realizadas en un seminario organizado por Credicorp. Cortez explicó que el problema central fue configurar carteras con duraciones (plazos de vencimiento de los instrumentos) superiores a las que requerían personas cercanas a jubilarse. Los derivados son contratos que permiten apostar por el valor futuro de bonos u otros activos, y se usan en fondos de inversión en todo el mundo.
Según Cortez, un fondo puede armarse con bonos directos o con derivados, y ambos caminos son válidos si la duración es la adecuada. «Si hubieran configurado una cartera usando bonos y derivados que hubiesen tenido la duración requerida, el problema no lo estaríamos teniendo», afirmó. El regulador mantiene un proceso sancionatorio contra las siete AFP —Capital, Provida, Habitat, Cuprum, Planvital, Uno y Modelo— por su eventual responsabilidad en las decisiones de inversión. Cortez indicó que él debe resolver si hay sanción y su monto, por lo que no puede adelantar conclusiones.
El superintendente defendió que las pensiones se midan en términos reales (descontando la inflación) y no nominales, porque su objetivo es financiar un nivel de consumo durante la jubilación. «El consumo es una variable real. Lo que necesitamos es que las pensiones se mantengan en términos reales», sostuvo. Esto responde a críticas de expertos que señalan que las AFP informan caídas de pensión con cifras nominales. Cortez reconoció que la rentabilidad de los fondos de pensiones se publica en términos reales, mientras que la de los fondos mutuos se hace en términos nominales, lo que dificulta la comparación.
Sobre los fondos generacionales —que agruparán a afiliados por edad a partir de 2026—, Cortez explicó que permitirán asignar carteras según cada tramo etario. En el fondo E actual conviven personas de 40 a 75 años, lo que complica definir una estrategia única. El superintendente señaló que el efecto manada —cuando todas las AFP copian las mismas inversiones— es propio de la industria global de gestión de activos, pero reconoció que en Chile puede ser excesivo. «El fondo E permite un rango de 2% (de diferencia entre AFP), pero no aprovechan esas diferencias», indicó.
Qué significa para tu bolsillo: Según el superintendente, el problema no fue usar derivados, sino que las AFP eligieron inversiones con plazos extensos para personas próximas a jubilar. Con los fondos generacionales, los recursos se agruparán con los de personas de la misma edad, lo que busca evitar que se asignen inversiones con plazos inadecuados a quienes están cerca de pensionarse. Fuente: La Tercera.

