El Gobierno de Irán celebró hoy la contundente victoria del Partido Demócrata en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos como una ratificación del rechazo de la sociedad estadounidense a la política exterior belicista impulsada por la Administración del presidente Donald Trump.

A través de diversos comunicados oficiales y declaraciones vertidas en redes sociales, la cúpula política de Teherán valoró el revés republicano en el Congreso como un «no a la guerra» claro y tajante tras los recientes episodios de escalada militar en el Golfo Pérsico.

«Trump ha perdido en la guerra y en la política»

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó en la plataforma X que «el pueblo estadounidense ha dicho ‘NO A LA GUERRA’, y nosotros respaldamos este mensaje». Asimismo, advirtió que si el Ejecutivo de Washington decide ignorar el mandato popular emitido en las urnas para «servir a chantajistas internacionales», descubrirá que la negativa de Irán vendrá acompañada de una «pesadilla».

En esa misma línea se pronunció el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni-Ejei, aseverando que «Trump perdió en la guerra y en la política», al tiempo que el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior de la Cámara, Hassan Ghashghavi, criticó duramente las decisiones de Washington al señalar que «la sombrilla de apoyo que promete Trump está llena de agujeros».

Coincidencia con marchas antiestadounidenses

El anuncio de los resultados electorales de EE. UU. coincidió en la capital iraní con las movilizaciones del Día Nacional contra la Arrogancia Mundial, conmemoración que recuerda la toma de la Embajada estadounidense en Teherán en 1979.

Durante las marchas masivas en las calles teheraníes, el alcalde Alireza Zakani declaró ante la multitud que los reveses políticos de la Casa Blanca demuestran el fracaso de la estrategia de la fuerza militar y el desgaste socioeconómico que el conflicto bélico ha provocado tanto a nivel global como interno dentro del propio Estados Unidos.

Pese al tono de victoria política, los diplomáticos de la República Islámica reiteraron que la postura geopolítica de Teherán se mantendrá inalterable y llamaron a la Administración Trump a reevaluar urgentemente sus cálculos de seguridad en la región antes de empeorar la estabilidad de Oriente Medio.