Las empresas de inteligencia artificial están postergando sus planes de salir a cotizar en bolsa. OpenAI, creadora de ChatGPT, descartó hacerlo en 2026 y apunta ahora a 2027, según anunció su director ejecutivo Sam Altman. Por su parte, Anthropic, que desarrolla el modelo Claude, presentó en junio la documentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, pero retrasó la publicación de su folleto hasta fines de septiembre y espera lanzar la oferta en octubre, según reportó el Wall Street Journal. La compañía buscaría captar hasta 100.000 millones de dólares con una valoración cercana a los 2 billones de dólares, aunque esas cifras aún no están confirmadas oficialmente.
El aplazamiento ocurre mientras persisten dudas sobre si las inversiones que exige la inteligencia artificial en centros de datos, chips especializados y electricidad generarán ganancias. Kim Posnett, de Goldman Sachs, habló de un superciclo de inversión con posibles excesos especulativos, mientras que el profesor Aswath Damodaran, de la Universidad de Nueva York, señaló que es difícil ponerle precio a un mercado que todavía no existe. Lisa Shalett, de Morgan Stanley, indicó en un informe que los mercados quieren más pruebas de que el gasto en inteligencia artificial dará frutos.
A esto se suma la presión por regular la tecnología. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió que la industria reduzca el ritmo de desarrollo de los modelos para dar tiempo a que las medidas de seguridad alcancen el avance tecnológico. Altman respaldó ese llamado. Además, según Libby Cantrill, de la gestora de fondos PIMCO, ciudades de 32 estados en Estados Unidos han avanzado hacia moratorias sobre centros de datos y 26 estados estudian restricciones, lo que puede elevar los costos de construcción y causar retrasos en proyectos de infraestructura durante 2027.
Qué significa para tu bolsillo: Si tienes ahorros en fondos mutuos o AFP que invierten en empresas tecnológicas, estas dudas pueden afectar la rentabilidad de esas inversiones. Además, si las empresas de inteligencia artificial enfrentan costos más altos por regulaciones o retrasos, eso podría trasladarse a precios más caros en servicios que usan esa tecnología, aunque ese efecto aún no se ha materializado.
El apetito por empresas de inteligencia artificial en los mercados ha sido volátil. Cerebras, fabricante de chips especializados, recaudó 5.550 millones de dólares en su salida a bolsa en mayo a 185 dólares por acción, llegó a superar los 385 dólares y ahora cotiza nuevamente en torno a los 185 dólares.
Fuente: BioBio.

