Entrevista Exclusiva: Puentes de Diálogo y Cultura en el Fin del Mundo

En una época donde la diplomacia internacional transita por caminos complejos y desafiantes, la figura del representante de la Federación de Rusia en Chile cobra una relevancia inusitada. Contar con una trayectoria sólida, de alta escuela técnica y visión humanista al frente de una misión diplomática es, sin duda, un activo invaluable para mantener vivos los lazos de cooperación y entendimiento mutuo.

Semblanza y Trayectoria: Una Vida al Servicio de la Diplomacia

El actual Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Federación de Rusia en la República de Chile, Vladimir G. Belinsky, nacido en 1973, encarna el perfil del diplomático de carrera clásico: preparado rigurosamente y con una profunda vocación por el entendimiento entre las naciones.

Egresado en 1995 de su formación superior, Belinsky ha dedicado décadas al servicio exterior de su país, acumulando una vasta experiencia en el análisis geopolítico, la negociación bilateral y la gestión de relaciones internacionales complejas. Su llegada a Santiago no solo ha aportado dinamismo a la agenda oficial de la Embajada de la Federación de Rusia en la República de Chile, sino que ha destacado por un estilo franco, respetuoso y de cercanía cultural con la sociedad chilena. Lejos de encerrarse en los despachos, ha sabido leer la sensibilidad de un país de rica tradición democrática y abierta al mundo, convirtiéndose en un interlocutor lúcido capaz de navegar las turbulencias de la política global actual con elegancia y mesura

Propuesta de Entrevista: Cercanía y Visión de Futuro

Las siguientes cuatro preguntas han sido diseñadas para propiciar un espacio de conversación cómodo, humano y directo, permitiendo que el Embajador comparta su perspectiva profesional sobre su labor cotidiana en Chile.

  1. Sobre la adaptación y el vínculo cultural

“Señor Embajador, usted asumió esta misión en un contexto internacional muy dinámico. Tras recorrer diversos escenarios diplomáticos en su carrera, ¿qué es lo que más le ha sorprendido o cautivado de la identidad chilena en su día a día, y cómo esa calidez humana influye en su trabajo cotidiano?”

Buena pregunta y tiene toda la razón: es justamente la calidez humana de los chilenos la que descubrí y siempre destaco durante esos años de mi estadía aquí. El tema es mucho más profundo que estas dos palabras. Porque se trata de los valores del pueblo, de su cultura, tradiciones y sabiduría. Cosas que compartimos – la familia con todo lo que heredamos de nuestros ancestros, la fe que alimenta el alma, la verdadera amistad que se prueba en tiempos difíciles.

Y ya que Usted menciona el contexto internacional, creo que tengo una oportunidad única de dialogar directamente con la sociedad chilena donde uno no solamente puede compartir experiencias, sino aprender al mismo tiempo. Son beneficios que da una relación bilateral y hay que aprovecharlos a lo máximo.

  1. Sobre la gestión bilateral y los puentes posibles

“A pesar de las complejidades y corrientes de la política global contemporánea, los vínculos históricos y comerciales entre naciones suelen perdurar. Desde su perspectiva actual en Santiago, ¿cuáles considera que son los espacios de cooperación más sólidos y prometedores entre Rusia y Chile que debemos seguir cultivando?”

Creo que aquí no debería haber límites. Por supuesto que cada país tiene sus lados fuertes. Rusia es un mercado de 146 millones de habitantes con solo un 2,3% de desempleo, siendo la cuarta economía del mundo por el poder adquisitivo. Nuestro país tiene el mayor territorio ocupando 1/7 parte de la tierra firme del planeta y esto nos hizo construir una mega infraestructura de transporte, energía y comunicaciones. Por ejemplo, disponemos de 85 mil kilómetros de ferrocarriles y casi la mitad son eléctricos. El largo total del cableado de las líneas energéticas es de 2,5 millones de kilómetros – 6,5 ida y vuelta hasta la Luna. Las líneas de comunicaciones cuánticas superaron 7,8 mil kilómetros.

Estos y mucho más ejemplos representan un gran potencial de experiencias a compartir. Hay buenos proyectos concretos aquí en América Latina a mencionar, entre otros. Uno de ellos es el Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov en Managua que produce vacunas contra la gripe para toda la región de Centroamérica y el Caribe. Otro es el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear en El Alto diseñado para producir radiofármacos y conservación de productos agrícolas. Por supuesto que hay mucho más temas, como la minería con la tecnología de extracción directa de litio, la cooperación en la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico, la mitigación de desastres naturales y otros desafíos comunes.

 

  1. Sobre la diplomacia pública y el rol de la Embajada

“Bajo su administración, la Embajada ha mantenido una activa participación en espacios de debate académico y cultural. ¿Cómo evalúa el rol de la diplomacia pública en la actualidad y qué mensaje le gustaría transmitirle a las nuevas generaciones de chilenos interesados en comprender la complejidad del mundo global?”

Agradezco su apreciación del trabajo de nuestro equipo, pero en realidad es mucho más modesto y aquí sí hay límites. El diálogo dentro de la diplomacia clásica o pública es el intercambio que nos enriquece mutuamente – con datos y experiencias a compartir, pero sin convertirse en mentores. En fin, cada uno abre su visión a lo que sucede en distintas partes del planeta y si adopta o no la experiencia del otro es ya un asunto interno y su propia responsabilidad. Aquí siempre hay un riesgo de caer en seguidismos y paralelismos. En este sentido para comprender la complejidad del mundo global hay que disponer de información objetiva y pensamiento crítico. La primera hoy día está a un “click” y el otro siempre depende de la voluntad de uno.

 

  1. Sobre el balance personal en el fin del mundo

“Chile es geográficamente un país singular, larguísimo y montañoso, muy distinto a las grandes metrópolis euroasiáticas. ¿Ha encontrado algún rincón especial en nuestro país o alguna costumbre local que hoy considere parte de su bienestar personal en esta etapa de su vida?”

Estoy seguro que cada rincón de Chile tiene algo en especial. Tolstoy dijo una vez: “Dichoso el que es feliz en su casa”. Veo esta felicidad en mucha gente aquí que ama a su tierra y quiero felicitar a todo el pueblo chileno con las próximas Fiestas Patrias.

Hablando de costumbres, hay una que me encanta porque es muy similar a la nuestra. Se trata de las reuniones en las terrazas cuando la gente pasa horas en buena compañía de amigos. Exactamente lo mismo hacemos en Rusia, pero el centro de estas reuniones es en nuestro caso -en parte por razones climáticas- la cocina.

Y de allí me gustaría mencionar otro tema de interés común que es la gastrodiplomacia, cosa que aparte de intercambios culturales es un importante “driver” de promoción de exportaciones nacionales de productos de agricultura. Un desafío acá sería armar un intercambio de festivales de cocina: rusa en Chile y chilena en Rusia.