Mariana Sepúlveda León, de 19 años, desapareció el 29 de agosto de 2008 cuando salía de su domicilio en pasaje Logroño, Conchalí, rumbo a su establecimiento educacional en Independencia. Desde esa fecha no se volvió a tener noticias de ella, según informó La Tercera.
El domingo por la noche, Ghilsan Quiroz, de 42 años y vecino del mismo pasaje donde residía la joven, se presentó en la 5ª Comisaría de Conchalí para entregar una confesión. Según su declaración, habría dado muerte a Sepúlveda, comprimido el cuerpo y posteriormente lo habría sepultado en su casa antes de trasladarlo a un basural. La Fiscalía Centro Norte fue notificada de inmediato.
El fiscal Marcelo Cabrera ordenó diligencias en el domicilio del imputado durante el lunes, con participación del OS9, Labocar y el Grupo de Adiestramiento Canino de Carabineros, además de la Brigada de Homicidios de la PDI. Al término de la jornada, Cabrera procedió a detener al acusado, señalando que se realizaron verificaciones para corroborar la versión entregada mediante antecedentes fácticos y científicos.
La investigación original, a cargo de la PDI en 2008, incluyó empadronamiento de terminales de buses, difusión de la imagen de la joven y entrevistas en su colegio, donde era presidenta del centro de alumnos. En ese entonces, Quiroz fue empadronado como vecino del pasaje el 6 de septiembre de 2008, cuando tenía 24 años, pero no surgió como sujeto de interés en las pesquisas.
Según fuentes vinculadas al caso citadas por La Tercera, el confesor presenta una discapacidad mental y habría sufrido un accidente cerebrovascular en el pasado. Además, lo describen como seguidor de casos policiales sin resolver. El fiscal Cabrera informó que en la audiencia de control de detención definirá si formaliza al imputado o solicita ampliación de la detención.
Fuente: La Tercera.

