Entre enero y septiembre de este año, India compró cobre chileno por US$ 2.817 millones, el doble que en el mismo período del año anterior, según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei). Con ese aumento de 101,3%, el país asiático desplazó a Brasil del quinto lugar entre los destinos del metal producido en Chile. Los cuatro primeros siguen siendo China (US$ 21.122 millones), Estados Unidos (US$ 8.687 millones), Japón (US$ 6.139 millones) y Corea del Sur (US$ 3.336 millones).

El cobre representó la mayor parte de las exportaciones chilenas en esos nueve meses, con retornos totales de US$ 49.247 millones, un 18,7% más que en 2023. Según la Subrei, el aumento se explica principalmente por el precio internacional del metal, que promedió US$ 6,09 por libra (la libra es una medida de peso usada en el comercio internacional, equivalente a 453 gramos). Dentro de las ventas de cobre, los concentrados —mineral molido que se exporta para refinarlo en otros países— sumaron US$ 31.565 millones, mientras los cátodos —planchas de cobre puro listas para fabricar cables y tuberías— alcanzaron US$ 14.839 millones.

Las exportaciones chilenas totales llegaron a US$ 93.837 millones en el período, un 18,5% más que el año anterior. La minería en su conjunto aportó el 62,7% de ese total, con US$ 58.873 millones. Fuera del cobre, destacó el litio —usado en baterías de autos eléctricos y celulares—, que registró ventas por US$ 4.745 millones. Los productos no mineros, como salmón, frutas frescas (kiwis, paltas, ciruelas, manzanas) y químicos, sumaron US$ 34.963 millones.

Qué significa para tu bolsillo: El aumento de las exportaciones de cobre no se traduce de inmediato en más recursos para las familias, pero sí alimenta las arcas fiscales: parte de las utilidades de Codelco y los impuestos de las mineras privadas financian hospitales, escuelas y pensiones. Cuando el precio del cobre sube, el gobierno recauda más; cuando baja, hay menos recursos para el presupuesto público. El efecto en tu día a día depende de cómo se gasten esos recursos.

Paula Estévez, subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, señaló que el comercio exterior impulsa la actividad productiva y contribuye a generar más inversión y empleo. Fuente: La Tercera.