El Ministerio de Agricultura avanza en una propuesta de ley de fomento forestal que contempla subsidios de hasta 90% para pequeños propietarios y 75% para medianos productores que planten bosques, según informó La Tercera. La iniciativa, presentada en agosto al Consejo de Política Forestal, busca forestar entre 20 mil y 25 mil hectáreas por año y generar unos 55 mil empleos adicionales, según estimaciones oficiales. Las empresas forestales de mayor tamaño quedan fuera del proyecto.

La forestación de bosques se detuvo en 2013, tras expirar en 2012 la bonificación contemplada en el Decreto Ley 701, creado en 1974. Ese año se plantaron 17 mil hectáreas de pino radiata, eucalipto y otras especies; en 2013 cayeron a 6 mil hectáreas y en 2020 llegaron a un mínimo de 500 hectáreas, según el anuario forestal 2026 del Instituto Forestal (Infor). En 2025 la cifra alcanzó 2 mil hectáreas. Según la industria forestal, un propietario podría necesitar entre 600 mil y 1,5 millones de pesos por hectárea para realizar plantaciones, dentro de un universo de 25 mil propietarios de bosques.

El gerente general de Corma, Antonio Minte, confirmó que el subsidio incluye un 5% adicional si hay asociatividad, es decir, si dos o más pequeños y medianos propietarios se reúnen para plantar. El presidente de Corma, Rodrigo O’Ryan, explicó que el proyecto contempla además un bono de carbono: por cada tonelada de dióxido de carbono (CO₂) capturada por los árboles, el propietario recibiría un pago. Ese monto varía entre 5 y 40 dólares por tonelada en los mercados actuales, aunque se proyecta que podría llegar a 100 o 120 dólares, según O’Ryan.

El presidente del Colegio de Ingenieros Forestales, Simón Berti, precisó que los subsidios se entregarán después de que los propietarios demuestren que las plantaciones prosperaron, con al menos 75% de árboles vivos un año después de plantados. Mientras tanto, los propietarios deben buscar un préstamo o financiamiento puente para hacer la inversión inicial. La industria forestal estima que existe un millón de hectáreas disponibles para plantar en suelos desnudos, adicionales a los 2,3 millones de hectáreas de bosques plantados que tiene el país.

Qué significa para tu bolsillo: Si eres dueño de un terreno rural, esta ley podría permitirte plantar bosques con el Estado pagando hasta 90% de los costos, más un ingreso por el carbono que capturen los árboles. Para el resto, el efecto es indirecto: más empleos en zonas rurales y, eventualmente, más madera disponible, aunque eso tomará años en concretarse.

Fuente: La Tercera.