Dos expresidentes del Banco Central se refirieron al impacto que los sucesivos aumentos en el precio de las bencinas han tenido en la economía chilena. Rodrigo Vergara y Mario Marcel, ambos exministros de Hacienda, coincidieron en que el alza de los combustibles ha afectado las expectativas de consumo de las familias, en un momento en que la actividad económica mostraba señales de recuperación, según consignó La Tercera.

Vergara, actual investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), señaló que la caída en las expectativas del consumo —que representa un tercio de la demanda interna del país— se produjo en marzo. Según el economista, es difícil no asociar ese desplome con el alza en los combustibles. «El shock es fuerte, y no es fácil recuperarlo», afirmó durante un conversatorio organizado por el CEP. Las bencinas acumulan cinco alzas consecutivas y se esperaba un nuevo aumento de alrededor de 40 pesos por litro, según estimaciones de analistas citadas por el medio.

Marcel, por su parte, explicó que en la formación de las expectativas económicas la inflación pesa más que el empleo o la actividad, salvo que el desempleo entre en una fase crítica. «Lo que la gente entiende por inflación no es el IPC (Índice de Precios al Consumidor, que mide la variación mensual de precios), son los precios, son ciertos precios emblemáticos, de los cuales el más común en todas partes del mundo es el precio de los combustibles», dijo. Agregó que no es sorpresivo que un shock de esa magnitud haya afectado las expectativas de los consumidores.

Consultado sobre qué habría hecho con el Mepco (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, un fondo que suaviza las variaciones bruscas), Marcel recordó que en 2022 enfrentó un escenario similar con el alza del petróleo y los alimentos por la guerra en Ucrania, y aplicó el mecanismo para evitar mayor presión sobre los consumidores. En la coyuntura actual, dijo, habría modificado los límites de ajuste de precios: «Con el límite de 30 pesos por litro, el ajuste iba a ser demasiado lento. Creo que simplemente duplicando ese número habríamos estado muy por debajo de los 300 y tantos pesos, pero eso habría reducido un poco los costos fiscales» y dado tiempo a las familias para adecuarse.

Qué significa para tu bolsillo: Cuando sube la bencina, sube el costo del transporte (micros, colectivos, furgones escolares) y de los productos que llegan en camión al supermercado o la feria. Aunque el efecto no es inmediato, en semanas o meses se nota en el presupuesto familiar. Los expertos advierten que estos aumentos también hacen que la gente consuma menos, lo que frena la recuperación económica del país.

Fuente: La Tercera.