El delegado presidencial del Biobío, Julio Anativia, informó este sábado que se han aplicado 1.330 Fichas Básicas de Emergencia (FIBE) en 24 comunas de la región tras el paso de sistemas frontales que provocaron desbordes de ríos, anegamientos y remociones de tierra en diversos sectores, según informó Cooperativa.

Según la autoridad regional, la capacidad del suelo para absorber más precipitaciones está sobrepasada. Anativia señaló que, más allá de la intensidad de los próximos frentes, la preocupación radica en la capacidad de respuesta ante nuevos eventos climáticos. Los días sin lluvias permitieron avanzar en la etapa de rehabilitación, enfocada en entregar ayuda social a los afectados.

A diferencia de las regiones de Ñuble, La Araucanía y Los Ríos, donde se decretó emergencia agrícola, en el Biobío el Gobierno descartó esa medida. Anativia explicó que una evaluación técnica del comité del agro, con participación del ministro de Agricultura Jaime Campos, determinó que los daños en invernaderos e infraestructura pueden ser atendidos mediante programas habituales.

Según la autoridad, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) cuenta con instrumentos como Prodesal, PDTI y programas especiales para cubrir las afectaciones registradas. El delegado precisó que la declaración de emergencia agrícola se reserva para situaciones donde la oferta programática es superada por la magnitud de la catástrofe, lo que no ocurrió en esta región.