Expertos de la Universidad de La Frontera, la Clínica de Recuperación de Lesiones y el Centro Médico Nueva Estoril elaboraron un protocolo de cinco medidas preventivas ante la ocurrencia de fenómenos meteorológicos severos, según informó ADN. La iniciativa surge tras el registro de seis tornados a nivel nacional durante 2026, con cinco de ellos concentrados en primavera y tres en octubre, según datos oficiales.
El geofísico Ivo Fustos, de la UFRO, señala que durante ventarrones se debe buscar refugio en construcciones seguras, alejándose de ventanas y cristales, priorizando niveles inferiores o subterráneos. Respecto a precipitaciones intensas, el académico indica que resulta necesario identificar canales o quebradas susceptibles a desbordes y conocer las rutas de evacuación disponibles en cada localidad.
George Leclercq, ingeniero en prevención de riesgos y voluntario de Bomberos, advierte sobre los peligros posteriores al temporal. El profesional sostiene que ingresar a una propiedad afectada sin verificar el estado de las instalaciones de gas o energía puede generar accidentes, destacando que el daño a circuitos eléctricos representa riesgo si no se corta previamente el suministro.
Durante las labores de limpieza, el doctor Robinson Montejo, de la CRL, identifica contusiones, heridas y contracturas lumbares como las lesiones más frecuentes durante la remoción de escombros. Por su parte, la diabetóloga Patricia Gómez recomienda a pacientes con insulina mantener cerradas las puertas de refrigeradores durante cortes eléctricos, evitar calor y no congelar el medicamento.
El tornado en Requínoa, Región de O’Higgins, dejó 92 viviendas con daños estructurales severos, mientras se pronostican nuevas tormentas eléctricas y ráfagas de viento para los próximos días, según ADN.

