Las temperaturas diurnas están secando los sedimentos depositados por los aluviones del lunes en la zona central, transformando el barro en polvo, según informó La Tercera. El fenómeno afecta las labores de limpieza que se desarrollan desde la Región Metropolitana hasta Ñuble.
Según Luis Donoso, académico de Geofísica de la Universidad del Desarrollo, la deshidratación del lodo reduce su peso y facilita la remoción, pero genera emisión de polvo durante el proceso. Karem Muena, jefa del Servicio de Urgencias de Clínica Dávila Vespucio, indicó que estos sedimentos pueden contener microorganismos, restos de aguas servidas y sustancias químicas que provocan irritación respiratoria, ocular y cutánea, además de infecciones gastrointestinales.
La Subsecretaría de Salud Pública recomienda el uso de mascarillas N95, guantes y protección ocular durante las tareas de limpieza. Alejandra Pizarro, de esa entidad, señaló que las medidas preventivas deben adaptarse a cada tipo de emergencia para proteger a la población general, socorristas y voluntarios expuestos a estos factores de riesgo.
La Dirección Meteorológica de Chile emitió un aviso por probables tormentas eléctricas desde la tarde del miércoles hasta la noche del jueves, que podrían afectar sectores precordilleranos y cordilleranos de Coquimbo, Valparaíso y la Región Metropolitana. Paula Santibáñez, investigadora del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, explicó que el calentamiento diurno combinado con aire frío en niveles superiores favorece el desarrollo de nubosidad vertical, aunque la probabilidad de fenómenos comparables al del lunes en zonas urbanas es menor.

