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El emblemático edificio de 1883 sufrió el colapso de su cúpula y tejado.
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Las autoridades reportan más de 1.200 detenciones a nivel nacional y decenas de heridos tras una jornada de saqueos y enfrentamientos.
La ola de protestas y tensión social que sacude a Francia alcanzó su punto más crítico tras el incendio provocado que destruyó gran parte del histórico Ayuntamiento (Hôtel de Ville) de Limoges. El emblemático monumento, inaugurado en 1883 y catalogado como monumento histórico desde 1975, sufrió graves daños estructurales que causaron el colapso de su campanario y la pérdida del techo en gran parte de sus instalaciones.
El ataque al patrimonio de Limoges
El fuego fue iniciado en la planta baja del edificio por un grupo de manifestantes encapuchados. Pese a la rápida movilización de decenas de dotaciones de bomberos, las llamas se propagaron velozmente por las estructuras de madera, provocando el derrumbe del icónico campanario de 43 metros de altura.
El prefecto local, Maurice Barate, y el alcalde Guillaume Guérin señalaron que la sede consistorial quedó «prácticamente destruida», calificando el suceso como un acto abyecto contra el patrimonio cultural de la nación.
«No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido. Quienes han atacado nuestras instituciones y destruido nuestro patrimonio histórico serán perseguidos y castigados con todo el peso de la ley», expresaron voceros del Gobierno y autoridades locales.
Balance nacional: Detenidos, heridos y desmanes
El incendio en Limoges se enmarca en una violenta jornada de protestas por el alto costo de vida que movilizó a cientos de miles de personas a lo largo de todo el país. De acuerdo con los balances emitidos por el Ministerio del Interior francés:
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Detenciones masivas: Se han registrado más de 1.200 detenidos en todo el territorio francés a lo largo del fin de semana de disturbios (con más de 400 arrestos solo en las últimas horas de la jornada).
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Heridos: Decenas de personas resultaron heridas en los enfrentamientos, entre ellos manifestantes y agentes de las fuerzas de seguridad. Se reportaron casos graves, incluyendo un manifestante que sufrió la mutilación de una mano tras la explosión de un artefacto.
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Daños materiales y saqueos: Además de la destrucción en Limoges, ciudades como París, Marsella, Lyon, Nantes y Burdeos registraron barricadas en llamas, saqueos masivos en zonas comerciales centro (incluyendo tiendas de electrónica y textiles) y la quema de decenas de vehículos policiales y privados.
Respuesta de las autoridades
El presidente Emmanuel Macron condenó enérgicamente los actos vandálicos, asegurando que la Fiscalía trabajará mediante el análisis de cámaras de seguridad para identificar a cada uno de los responsables. Las fuerzas de orden público han reforzado la vigilancia en los principales centros urbanos ante la previsión de nuevas convocatorias en los próximos días.

