La Reserva Federal de Estados Unidos aumentó su tasa de interés en 25 puntos base la semana pasada, llevándola a un rango de 3,75% a 4%, según informó La Tercera. Es la primera subida desde julio de 2023, cuando la tasa llegó a 5,25%-5,5%, y rompe una racha de tres bajas consecutivas. La decisión responde al alza del petróleo tras el conflicto entre Irán y Estados Unidos, que ha encarecido el costo de la vida a nivel global.

En Chile, el Banco Central mantiene su Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% desde septiembre. Esa tasa influye en los créditos hipotecarios, de consumo y empresariales. Cuando la diferencia entre la tasa chilena y la estadounidense se achica, el dólar tiende a subir porque los inversionistas prefieren llevar su dinero a Estados Unidos. La semana pasada el dólar subió $16,25, aunque este lunes retrocedió $10,75 hasta los $948,5.

Alejandro Fernández, socio de Gemines Consultores, afirmó a La Tercera que la decisión de la Fed debería poner presión al Banco Central chileno porque acelera la subida del dólar, lo que encarece los productos importados. Según Fernández, si aparecen señales de reactivación económica, el BC podría subir la TPM durante el primer trimestre de 2027, o incluso antes si la inflación empeora. En contraste, Andrés Pérez, economista jefe de Itaú Chile, señaló que su escenario contempla que el Banco Central mantiene la TPM en 4,5% durante este año.

Priscila Robledo, economista jefa de Fintual, explicó que si la Fed se limita a dos alzas de 25 puntos base, la presión sobre el BC chileno sería acotada. Recordó que entre 2015 y 2018 la Fed elevó su tasa en 225 puntos base mientras Chile la redujo, porque ambas economías atravesaban ciclos distintos. Samuel Carrasco, economista jefe de Credicorp Capital Chile, agregó que si la Fed concreta el ajuste que hoy descuenta el mercado y ello se traduce en un dólar persistentemente más alto, mayores presiones inflacionarias y una economía chilena creciendo a mayor ritmo en 2027, podría abrirse espacio para que el Banco Central evalúe alzas de tasas durante el primer semestre del próximo año.

Qué significa para tu bolsillo: Si el Banco Central sube la TPM, los créditos hipotecarios, de consumo y tarjetas se encarecen. Si la mantiene en 4,5%, las cuotas no subirían por esa razón, pero un dólar más caro encarece los productos importados y presiona los precios del supermercado. Por ahora, los economistas consultados no esperan cambios inmediatos en la tasa chilena, pero advierten que dependerá de cómo evolucione la inflación y la actividad económica en los próximos meses.