Creciendo ligado al motociclismo desde muy pequeño — heredando la pasión familiar de su padre Sergio, quien dejó su huella con tres campeonatos—, Bruno Novillo se ha consolidado como uno de los máximos exponentes del motociclismo de velocidad. Su trayectoria está marcada por el esfuerzo, la resiliencia ante momentos deportivos duros y una clara proyección internacional que lo ha llevado a trascender fronteras.  Desde sus inicios competitivos de lleno en 2014, pasando por su paso en categorías como 300 Súper Sport y su debut en Superbike, hasta hitos históricos como su doble podio y victoria internacional en la Yamalube Blu Cru Cup en Brasil o su salto a Europa para competir en la R7 Cup en España junto al YVS Sabadell, Bruno demuestra que el talento nacional pisó fuerte en el viejo continente. Más recientemente, ha continuado sumando victorias de nivel, como su imposición en la categoría Superbike Pro en el SBK Federal y sus exigentes desafíos en circuitos como Los Arcos en Navarra.

¿Cómo evaluás tu presente deportivo, especialmente tras los desafíos de adaptación en Europa y el ritmo sostenido de competencia?

Mi presente deportivo la verdad que lo veo bien, estoy compitiendo en el Superbike en Argentina, es el segundo año que compito en esta categoría (2024 y 2026) y me cae muy bien, claramente siempre hay cosas por aprender y en eso estamos, pero me siento muy cómodo con el 1000cc. Mi paso por Europa fue de una difícil adaptación, era una moto que no conocía y circuitos totalmente distintos a lo que estamos acostumbrados a correr a nivel nacional, pero así y todo hicimos una buena temporada, llena de experiencia y aprendizaje, fuimos mejorando carrera tras carrera y eso es con lo que uno se vuelve.

Mirando hacia adelante, ¿cuáles son tus metas a corto y mediano plazo en tu carrera internacional?

A corto plazo estoy muy enfocado en este año deportivo en el Superbike, estamos primero en el campeonato y voy, junto al equipo, a meter todas las fichas por terminarlo de la mejor manera. A mediano plazo me gustaría correr nuevamente de manera internacional, pero esta vez hacer la experiencia arriba del Superbike. Hay que ver que se nos presenta para el año que viene y claramente ver si está la posibilidad económica para apoyar tal proyecto, que es la parte más complicada de este deporte.

¿Cómo ves actualmente el motociclismo de velocidad y cuáles consideras que son los principales desafíos para los talentos de nuestra región?

El motociclismo de velocidad está creciendo actualmente a pasos positivos, cada vez se está haciendo más visible el deporte y eso lo hace emocionante. Los principales desafíos para los talentos de nuestra región son sin ninguna duda el apoyo económico, como dije antes es la parte más complicada de este deporte, sin un apoyo es complicado seguir estando arriba de la moto, tenemos muy buen nivel en la parte sur del continente, pero la verdad que nos juega muy en contra el valor por hacer este deporte.

¿Qué le dirías a las nuevas generaciones que sueñan con trascender fronteras y dedicarse profesionalmente al motociclismo?

Que sigan sus sueños, no siempre va a ser como uno quiere, pero lo que más triunfa siempre es la perseverancia, hay que amar lo que uno hace, y no basarse solo en resultados, sino en el aprendizaje aprendido de cada oportunidad arriba de una moto, disfrutarlo y dedicarle mucho tiempo.