“El arte no es un lujo decorativo; es la estructura invisible que sostiene la identidad y la sensibilidad de una sociedad.” — Laura Quezada.

La destacada escultora y artista visual chilena Laura Quezada (Santiago, 1974; Licenciada en Artes Plásticas de la Universidad de Chile con pasos formativos en México) ha construido una trayectoria sólida y admirada. A través del dominio de la madera, el fierro, el bronce y el cobre, sus obras —como la icónica El ojo de la aguja en el Parque de las Esculturas— dialogan con el entorno natural y la memoria urbana.

Más allá de su destreza técnica, Quezada ha demostrado ser una activa colaboradora social, levantando la voz por la equidad en los espacios culturales y dotando a las ciudades de puntos de encuentro colectivo. Hoy conversamos sobre su legado y sobre los desafíos críticos que enfrenta el sector creativo nacional.

       

Diálogo abierto sobre trayectoria y sociedad

Entrevistador: Laura, tu obra escultórica transforma materiales duros como el fierro y la madera en formas orgánicas y fluidas. ¿Cómo nace tu compromiso para que el arte trascienda las galerías y se convierta en un aporte directo a la sociedad?

Siento que la escultura debe tener un diálogo directo con la comunidad, eso se logra cuando la obra sale del espacio burgués de la galería y se enfrenta al espacio público, democratizando el arte.

Mí compromiso nace desde la conciencia que las manifestaciones artísticas deben ser para todos y no para una determinada elite, lo que genera respeto y cuidado por el patrimonio.

Preguntas clave ante la coyuntura presupuestaria

Frente al complejo escenario financiero y la reciente discusión sobre la rebaja del 10% del presupuesto al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la artista nos comparte su visión crítica y aguda a través de cuatro interrogantes fundamentales:

  • 1. Sobre el impacto estructural: “Considerando que la cultura opera con presupuestos históricamente exiguos, ¿cómo afectará operativamente esta rebaja del 10% a los fondos concursables que sostienen la labor de cientos de artistas y creadores independientes en las regiones de Chile?”

Por supuesto que un recorte de esa magnitud afecta radicalmente a los artistas, sin embargo nunca he estado de acuerdo con el sistema de fondos concursables, que posee carencias significativas para los artistas en cuanto a sistemas de rendición, etc, lo que hace que cada día sean menos los postulantes.

  • 2. Sobre el acceso ciudadano: “Un recorte de esta magnitud inevitablemente debilita los programas de extensión y mediación artística. ¿No representa esta medida un retroceso directo en el derecho de las comunidades y de las infancias a acceder democráticamente al arte y la educación patrimonial?”

Claramente existirá un debilitamiento en este aspecto, pero creo que hay que cuestionar si realmente los programas de extensión y educación son efectivos y de calidad. Mi cuestionamiento es si los presupuestos para esas áreas realmente tienen impacto en la sociedad, siento que esos fondos se malversan para eventos masivos de alta publicidad pero sin realmente dejar un efecto real que trascienda en el tiempo.

  • 3. Sobre la precarización laboral: “El sector cultural chileno arrastra una profunda vulnerabilidad económica tras crisis consecutivas. ¿Qué mensaje se le entrega a la sociedad cuando se desfinancia un ministerio cuya labor es precisamente resguardar la salud mental, la memoria y el trabajo digno de los trabajadores del arte?”

Creo que no se puede cargar la mano solo al estado, si bien debieran existir políticas públicas que resguarden a los artistas e incentiven la crecion, los artistas deben ser responsables de generar espacios de gestión, comercialización y difusión de manera independiente, mediante convenios y asociaciones con privados a través de industrias culturales de expansión.

  • 4. Sobre la visión de Estado: “A largo plazo, ¿de qué manera compromete el desarrollo del país el hecho de que las autoridades reduzcan los recursos destinados a la cultura, invisibilizando el rol estratégico que tiene el arte en la construcción de una sociedad más crítica, cohesionada y consciente?”

Siempre un recorte presupuestario en cualquier área compromete el desarrollo, lamentablemente hay veces que es inevitable.

Por supuesto que no estoy de acuerdo en el porcentaje, que a mi parecer es excesivo,  sin duda repercute en crear una sociedad con menos acceso a la cultura lo que nos convierte en un país que cada vez respeta menos el patrimonio y no valora su entorno artístico cultural.