“Parece que los mas pregonan los derechos de las personas, son los primeros en violentarlos” Indica el Obispo. “Quiero expresar mi más profundo rechazo a la agresión sufrida por la ministra Ximena Lincolao en la Universidad Austral. Lo ocurrido no solo es inaceptable, es una señal preocupante del deterioro del respeto en nuestra convivencia”, afirmó el Obispo Héctor Cancino.
El obispo señaló que la ministra fue hostigada y agredida por un grupo de estudiantes mientras participaba en actividades institucionales dentro del campus. “Ninguna diferencia de opinión, por legítima que sea, justifica levantar la mano contra otra persona. Mucho menos contra una mujer que cumple un rol público”, sostuvo.
En su declaración, el Obispo Cancino lamentó la contradicción ética que se evidencia en estos hechos:
“Es triste ver que muchos que se declaran defensores de los derechos de las mujeres y enemigos de la discriminación, no tienen dudas en agredir, humillar, mostrar odio y discriminar a una mujer solo por lo que representa. Esa incoherencia duele y daña la causa que dicen defender.”
El representante protocolar de las Iglesias Evangélicas hizo un llamado especial a la juventud:
“A los jóvenes de Chile les digo con cariño y firmeza: el camino nunca es la violencia. El camino es el diálogo, la reflexión y la convivencia sana. La violencia no construye, solo divide y destruye.”
Finalmente, reafirmó el compromiso de las Iglesias Evangélicas con la paz social y el respeto irrestricto a la dignidad humana:
“Como iglesias, seguiremos promoviendo el respeto, la paz y el valor de cada persona. Chile necesita más encuentro y menos agresión. Necesita más escucha y menos odio.”
