Este sábado 4 de abril se concretará un nuevo cambio de hora en Chile continental e insular, cuando a la medianoche los relojes deberán atrasarse una hora, dando inicio al horario de invierno. Aunque se trata de un ajuste habitual, su impacto en el descanso y en la rutina diaria puede ser significativo para muchas personas.

El organismo humano funciona con un reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia, por lo que cualquier modificación horaria puede generar desajustes temporales.

De hecho, recientemente especialistas del Hospital Clínico U. de Chile y de la Facultad de Medicina de la Casa de Bello advirtieron que esta modificación puede, incluso, afectar no solo el sueño, sino que también el estado de ánimo y la alimentación durante los días posteriores al ajuste. Entre los efectos más comunes se encuentran dificultades para conciliar el sueño, fatiga durante el día y menor concentración. Frente a este escenario, expertos subrayan la importancia de adoptar medidas que faciliten la adaptación.

Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, así como exponerse a la luz natural durante la mañana, son algunas de las prácticas clave para sincronizar el ritmo circadiano.

La Dra. Larisa Fabres, neuróloga del Programa de Medicina del Sueño de Clínica Universidad de los Andes, también recomienda evitar el uso de pantallas antes de dormir, moderar el consumo de cafeína y generar un ambiente propicio para el descanso, con el fin de mejorar la calidad del sueño en los días posteriores al cambio de hora.

Por laconexi