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En entrevista en el programa «La Conexión», el académico y exparlamentario arremetió contra el «culto a la mediocridad» en la política nacional, alertó sobre la penetración del narcopoder en el Estado y llamó a la derecha a entender que la política no se hace «como el pistolero más rápido del oeste».
SANTIAGO / REGIONAL — En una reveladora entrevista concedida al programa de televisión La Conexión, el ex-diputado, académico y analista político Carlos Cantero rompió un extenso período de silencio público para entregar un crudo e intransigente diagnóstico sobre la coyuntura política, económica e institucional que atraviesa Chile.
Durante la conversación conducida por el periodista Humberto del canal La Conexión, el exparlamentario fue enfático al cuestionar la falta de rumbo y el diseño político del actual Gabinete encabezado por el presidente José Antonio Kast, calificándolo como un gobierno con severas falencias en conducción y liderazgo.
«Es un gobierno que tiene claras y evidentes deficiencias en la experiencia y el peso político. Cuesta mucho arreglar la carga cuando uno estiva mal el buque o el camión. (…) Mientras tenemos inexpertos e incompetentes en muchas áreas del gobierno, la izquierda está avanzando», sostuvo Cantero, agregando que a meses de gestión «no hay diálogo, no hay liderazgo y las coordinaciones territoriales son escasas o nulas».
«Anomia» estatal y la amenaza del narcopoder
Uno de los momentos más tensos de la entrevista se centró en la pérdida de autoridad institucional y el deterioro de la seguridad en el país. Cantero utilizó la noción médica de la anemia para describir el concepto sociológico de anomia estatal (ausencia o debilitamiento severo de las normas e instituciones):
«Cuando a una persona le baja el sistema inmunológico se deprime y se dobla entera; en el Estado eso se llama anomia. El Estado chileno está con una grave anomia y el crimen organizado y el narcotráfico se están posicionando en Chile. Hoy en día en Chile hay territorios donde derechamente no puede entrar la policía», alertó el analista.
A su juicio, esta debilidad ha permitido la instauración de una degradación ética generalizada en el debate público:
«En Chile, en la política, se ha instaurado un culto a la mediocridad, a la incompetencia, a la desidia y a la banalidad», enfatizó.
Fuerte autocrítica a la derecha y los límites del modelo
Como una figura de histórica trayectoria en el sector del centro-derecha, Cantero no dudó en hacer un severo juzgamiento a la propia coalición oficialista y a los sectores conservadores, acusándolos de no saber separar la gestión política del beneficio económico:
«El síndrome de la derecha es que nunca logra separar el dinero de la política. Destruimos un modelo altamente exitoso porque se necesitaban personas éticas administrándolo, no personas que confundieran la gestión política con su propia billetera», sentenció.
Asimismo, dedicó duras palabras a los sectores extremistas o «duros» del oficialismo que pretenden gobernar mediante el amedrentamiento o la confrontación:
«Esa derecha que se cree dura, chora, violenta, el ‘pistolero más rápido del oeste’… les digo que están actuando como verdaderos imbéciles. Eso no es la política. La política es ser humilde, ser respetuoso, ser honesto, directo y buscar acuerdos y entendimientos», aseveró.
Alerta por Codelco y mensaje a las nuevas generaciones
Consultado por la situación de la gran minería estatal en el norte del país, Cantero calificó la gestión de Codelco como alarmante frente al avance acelerado de países vecinos como Perú:
«Chile vive una crisis política y la corrupción se está metiendo en todos los rincones. Codelco cayó en lo mismo y avanza a paso firme al desastre mientras Perú nos copia el modelo y lo aplica en serio», afirmó.
Para finalizar la entrevista, el académico envió un mensaje de aliento y emplazamiento a la juventud frente al desencanto con la clase política actual, recordando que el país cuenta con un capital humano excepcional que requiere de ética y conducción:
«El mal triunfa cuando la gente de bien no hace lo que tiene que hacer. El llamado a los jóvenes es a no seguir la campanilla de los mediocres, asumir sus propios liderazgos y reconstruir la grandeza de Chile desde la probidad y el respeto», concluyó.

