En una escalada militar sin precedentes que amenaza con sacudir los mercados energéticos globales y desatar una crisis de proporciones internacionales, los rebeldes hutíes de Yemen lanzaron un masivo ataque con drones y misiles contra instalaciones estratégicas de la petrolera estatal saudí Aramco, asegurando haber alcanzado «impactos precisos» en sus objetivos.
El portavoz militar del grupo insurgente, Yahya Sarea, se atribuyó la responsabilidad de la ofensiva en una declaración televisada, afirmando que la operación ejecutada con alta tecnología de precisión destruyó puntos críticos de la infraestructura energética en el reino peninsular. Según el vocero, el ataque continuará «mientras no cesen las agresiones y el bloqueo» contra el territorio yemení.
Alarma global y tensión en los mercados
El anuncio ha encendido de inmediato las alarmas en la comunidad internacional y en las principales bolsas del mundo, ante el temor inminente de una disrupción masiva en el suministro global de crudo. Analistas del sector advierten que la vulnerabilidad demostrada en la red de producción más grande del planeta podría provocar un alza drástica en los precios del petróleo a nivel mundial.
Las autoridades de Arabia Saudita y los mandos de defensa aérea no han emitido de momento un balance definitivo sobre los daños materiales ni sobre posibles víctimas en los complejos industriales afectados. Mientras tanto, fuerzas de seguridad en la región han elevado al máximo el nivel de alerta ante la amenaza de nuevos ataques en las próximas horas.

