El gobierno argentino informó que iniciará un procedimiento de arbitraje internacional contra Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. Según un comunicado de la Cancillería, el presidente Javier Milei instruyó a los equipos jurídicos a invocar el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar para detener el proyecto petrolero denominado Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
La administración argentina también denunció operaciones aéreas realizadas por la empresa Thales UK Limited en la ruta entre las islas y la ciudad chilena de Punta Arenas, utilizando una aeronave con matrícula del Reino Unido. Según el comunicado oficial, estos vuelos se habrían efectuado sin autorización de las autoridades argentinas, lo que motivó el anuncio de procedimientos sancionatorios, denuncias penales y gestiones diplomáticas.
En el último mes, la Cancillería argentina ha enviado aproximadamente 200 notas de advertencia a empresas e inversores de 30 países y ha iniciado unos 60 procedimientos administrativos, según informó el gobierno. Las acciones incluyen al menos tres denuncias penales contra diez compañías petroleras de capitales británicos, israelíes y canadienses y sus directivos, entre ellas la israelí Navitas, que lidera el proyecto Sea Lion con planes de extraer crudo a partir de 2028.
Durante su intervención en la ONU la semana pasada, Milei solicitó al Reino Unido reanudar negociaciones para resolver la disputa de soberanía sobre las islas y advirtió sobre consecuencias para empresas que exploten recursos naturales en la zona sin autorización argentina. El gobierno británico respondió calificando los intentos de impedir el desarrollo petrolero como totalmente inaceptables y reafirmó su respaldo al derecho de autodeterminación de los habitantes de las Islas Malvinas, según informó BioBio.

