Jeannette Jara formula un contundente llamado a la unidad de la izquierda y centroizquierda: «Que la ultraderecha nunca más gobierne Chile»
La exministra del Trabajo instó a las distintas fuerzas progresistas a superar fragmentaciones internas y estructurar una plataforma política amplia, capaz de ofrecer gobernabilidad, estabilidad y avances en derechos sociales.
En el marco de un encuentro político orientado a analizar los desafíos futuros del progresismo en el país, la exministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, formuló un vehemente llamado a la cohesión de los partidos y sectores de izquierda y centroizquierda, remarcando que la convergencia amplia es la única vía efectiva para hacer frente al avance de sectores de extrema derecha.
Durante su intervención, Jara subrayó la imperiosa necesidad de postergar legítimas diferencias adjetivas en favor de un bien común mayor: la consolidación de un proyecto transformador y socialmente representativo. «Que la ultraderecha nunca más gobierne Chile», aseveró la dirigenta, enfatizando los riesgos que a su juicio supondría para la cohesión social y el bienestar de los sectores vulnerables el retorno o afianzamiento de agendas ultraconservadoras en la conducción del Estado.
La exsecretaria de Estado sostuvo que las divisiones en las fuerzas de cambio solo benefician a las posturas más extremas del arco político. En ese sentido, emplazó a dirigentes, parlamentarios y bases de la centroizquierda a desplegar una voluntad de entendimiento pragmática e integradora, articulando un programa mínimo común que responda a las urgencias ciudadanas en materia de empleo, salud, pensiones y seguridad pública.
«La ciudadanía nos demanda madurez, capacidad de gestión y sobre todo una alternativa clara que combine estabilidad institucional con justicia social. Para lograrlo, la fragmentación no es una opción; el camino es la unidad programática y territorial de todo el espectro progresista», señaló Jara.
Finalmente, la exautoridad llamó a extender este proceso de diálogo más allá de la política institucional, integrando de forma activa a organizaciones sociales, sindicatos, la academia y movimientos territoriales, con miras a fortalecer un frente amplio capaz de disputar las próximas citas electorales y garantizar la continuidad de los avances sociales.

