Las autoridades de Sri Lanka decretaron toque de queda en el distrito de Ragama, cercano a la capital Colombo, luego de que estallaran disturbios en la cárcel de máxima seguridad de Mahara durante la jornada del sábado. Los incidentes dejaron un recluso fallecido, seis heridos y un edificio incendiado al interior del recinto penitenciario, según informaron fuentes oficiales.
Según fuentes policiales citadas por The Sunday Times de Sri Lanka, la medida buscaba dispersar a la multitud congregada en las afueras de las instalaciones. La Fuerza de Intervención Especial de la Policía, junto con personal del Ejército y la Armada, fueron desplegados en parte de la prisión. Un helicóptero Bell 412 y un dron realizaron labores de vigilancia aérea, mientras camiones militares, patrullas policiales, cañones de agua, vehículos de bomberos y ambulancias se emplazaron en la zona.
De acuerdo con el medio NewsWire, los incidentes se iniciaron durante una visita de familiares que acudieron a preguntar por el bienestar de los reclusos. En ese momento, un grupo de presos habría arrojado piedras contra los guardias y otro habría intentado fugarse a través de una estructura metálica. Según fuentes médicas citadas por medios locales, los funcionarios abrieron fuego contra los internos.
Fuentes penitenciarias informaron que otro grupo de reclusos incendió un edificio donde se ubica la oficina del jefe de la cárcel. Los disturbios ocurren casi un mes después de los incidentes en las cárceles de Negombo, en la costa oeste del país, donde murieron 21 reclusos y 10 funcionarios de prisiones, según reportes oficiales de ese momento.
Fuente: La Tercera.

