Un grupo de diputados presentó un proyecto de ley que busca modificar el Código del Trabajo para que jóvenes puedan acreditar como experiencia laboral actividades como prácticas profesionales, voluntariados, servicio militar y trabajos a honorarios. La iniciativa responde a que el desempleo en personas de 15 a 24 años alcanzó 24,6%, su nivel más alto desde 2020, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas.
El proyecto propone que los empleadores reconozcan como experiencia válida las prácticas técnicas o profesionales realizadas durante la educación media o superior, el servicio militar en cualquiera de sus modalidades, y las acciones de voluntariado en organizaciones de interés público certificadas conforme a la ley 20.500. También incluye trabajos a honorarios acreditados con contratos o cotizaciones previsionales, y la participación en programas públicos de empleo o capacitación.
La iniciativa establece que el tiempo de duración de estas actividades se computará como experiencia laboral según la naturaleza de las funciones desempeñadas. Además, plantea que cuando un proceso de selección exija experiencia previa, el postulante podrá suplirla total o parcialmente mediante títulos, diplomas o certificaciones adicionales otorgados por instituciones de educación superior o entidades de capacitación reconocidas.
Qué significa para tu bolsillo: Si el proyecto se aprueba, quienes buscan su primer empleo podrían acceder a trabajos que hoy requieren experiencia formal. Eso ampliaría las opciones de ingreso para jóvenes que han realizado prácticas, voluntariado o trabajos esporádicos, aunque el efecto en los sueldos o en la cantidad de puestos disponibles dependerá de cómo respondan las empresas.
El proyecto califica como discriminación por edad la exigencia injustificada de experiencia laboral previa en ofertas de empleo, y obliga a los empleadores a ponderar los antecedentes presentados como equivalentes a la experiencia solicitada. La moción parlamentaria busca establecer una definición legal y verificable de la carencia de experiencia laboral previa, como base para las políticas de empleo juvenil. Fuente: La Tercera.

