Un parlamentario manifestó su preocupación por las cifras de violencia intrafamiliar y delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes en la Región de Aysén, según material proporcionado por su oficina. El legislador señaló que esta problemática no puede quedar en segundo plano, pese a que las estadísticas recientes muestran avances en el combate al crimen organizado y el narcotráfico en la zona.

Según el análisis presentado por el parlamentario, en Aysén factores como el aislamiento geográfico, la dispersión poblacional y la dificultad de acceso a redes de apoyo agravan la situación. El legislador indicó que estos delitos requieren una respuesta que trascienda lo policial y judicial, e involucre a la sociedad en la protección de la infancia y el fortalecimiento familiar.

El legislador planteó que desde el Congreso se deben impulsar leyes que fortalezcan la prevención, mejoren la protección de víctimas y entreguen más herramientas a las instituciones encargadas de perseguir estos delitos. Además, destacó la necesidad de que el Estado llegue oportunamente a los sectores más apartados del país con servicios especializados.

El parlamentario también llamó a las organizaciones sociales, juntas de vecinos, establecimientos educacionales e iglesias a asumir un rol activo en la prevención, señalando que esta comienza en el barrio y la escuela. Enfatizó que la protección de la infancia y la promoción de relaciones familiares sanas deben constituir políticas de Estado sostenidas en el tiempo.

El legislador concluyó que la seguridad ciudadana comienza cuando un niño puede crecer sin miedo en su propio hogar, y que para construir un país más seguro es necesario garantizar que cada familia sea un espacio de protección y respeto.