Comisiones sin constitución formal, cuestionamientos a los procesos de selección y deficiencias en los protocolos de protección de deportistas: un oficio del Instituto Nacional de Deportes deja al descubierto graves falencias administrativas y estatutarias en el Comité Paralímpico de Chile.

Un duro cuestionamiento al funcionamiento del Comité Paralímpico de Chile (Copachi), presidido por Sebastián Villavicencio, contiene el oficio NC-02095/2026 del Instituto Nacional de Deportes (IND), fechado el 9 de octubre al que tuvo acceso en exclusiva laconexion.cl

El documento exige corregir una serie de irregularidades que ponen bajo escrutinio la gestión institucional del organismo encargado de representar al deporte paralímpico chileno.

Entre las observaciones más graves, el IND constató que el Copachi opera sin una Comisión Técnica formalmente constituida, reemplazándola por una denominada “Mesa Técnica” que no cumple las exigencias estatutarias. A ello se suman cuestionamientos sobre la documentación de los criterios de selección para Valledupar 2026 y la falta de antecedentes que acrediten la comunicación oportuna de cambios en los cupos por género.

El organismo fiscalizador también advirtió deficiencias en la constitución y reglamentación de la Comisión de Deportistas Paralímpicos, cuya integración debe ajustarse a los estatutos de la propia institución.

Pero las observaciones no terminan ahí. El IND señaló que los instrumentos internos del Copachi no permiten acreditar que su política de prevención y sanción de conductas vulneratorias cumpla íntegramente los requisitos del Decreto Supremo N.º 22. El oficio menciona expresamente la investigación relacionada con la deportista Trinidad Arroyo, sin pronunciarse sobre el fondo de las denuncias.

¿Cómo puede una institución exigir disciplina y cumplimiento a sus deportistas si ella misma debe ser instruida para regularizar órganos y procedimientos establecidos en sus propios estatutos?

El IND otorgó al Copachi un plazo de diez días hábiles desde la notificación para remitir los antecedentes requeridos.

Las observaciones oficiales dejan una pregunta inevitable sobre la mesa: ¿está el Copachi cumpliendo los estándares de transparencia, participación y protección que exige el deporte paralímpico?

Por ahora, el oficio no acredita delitos ni invalida las decisiones del Comité, pero sí exige explicaciones y medidas correctivas frente a incumplimientos que no pueden ser tratados como simples detalles administrativos.

La transparencia institucional no se demuestra con declaraciones: se demuestra cumpliendo las normas. Y cuando el organismo fiscalizador debe exigir que se regularice el funcionamiento interno de una institución deportiva, sus dirigentes tienen la obligación de responder.