Han pasado casi diez meses desde que Canal 13l diera a conocer una nota en la que la ministra Jenny Book, presidenta de la Corte Marcial, destapara uno de los escándalos más sensibles al interior del poder judicial castrense. En un oficio fechado el 12 de agosto de 2025, la magistrada denunció ante el tribunal de alzada de Santiago que el coronel de Carabineros Alberto Veloso Abril —entonces ministro subrogante de la Corte Marcial y jefe de la Fiscalía Administrativa de Alta Complejidad de la institución uniformada— intentó presionarla de manera informal e insistente para modificar una resolución judicial que lo inhabilitaba en el caso “Fraude en el Ejército”.

La gravedad de los hechos era innegable. Según el oficio N°200/2025, al que accedió Reportajes Teletrece, el alto oficial habría interrumpido una audiencia el 12 de agosto para manifestar su inhabilidad por “relación de cercanía y amistad” con un militar procesado en la arista “avión Cessna” del caso Fraude en el Ejército. Acto seguido, fue inhabilitado para toda la causa. Pero nueve días después, según la denuncia, el coronel habría cruzado todas las líneas rojas.

“Sin utilizar los conductos regulares y de manera insistente, me envió un mensaje de texto y realizó reiteradas llamadas a mi teléfono particular, sugiriendo finalmente a esta Presidenta que dispusiera la modificación de la certificación”, acusó la ministra Book en su escrito. Fuentes al interior de tribunales señalaron en su momento que el coronel, incluso, habría abordado personalmente al secretario de la Corte Marcial para pedirle modificar la resolución, negándose este último.

La propia ministra Book calificó el proceder del coronel como una “conducta alejada de los estándares que se esperan de un integrante de esta Corte, y en general, de cualquier miembro del Poder Judicial”.

La investigación que nadie conoce

Consultado en ese entonces por la prensa, Carabineros declinó referirse al tema por tratarse de una causa judicializada. Sin embargo, fuentes de la institución señalaron que se inició una investigación administrativa para establecer cómo ocurrieron los hechos y determinar posibles sanciones sobre el coronel Veloso.

Esa fue la última información oficial que se conoció. Hasta hoy, la institución uniformada no ha entregado ningún reporte sobre el avance o resultado de esa indagatoria. Ningún parte, ninguna comunicación, ninguna sanción ni absolución ha sido informada públicamente.

La pregunta que queda flotando es simple: ¿qué pasó con el coronel Veloso Abril? ¿Fue sancionado? ¿Fue absuelto? ¿La investigación sigue abierta o fue cerrada en silencio?

Un silencio que no es bueno.

Lo que estaba en juego no era menor. El coronel Veloso Abril no era un oficial cualquiera: era el jefe de la Fiscalía Administrativa de Alta Complejidad de Carabineros, la unidad encargada precisamente de investigar las irregularidades de los propios funcionarios policiales. Esa doble condición —juez y parte, investigador y acusado— hacía del caso un termómetro de la capacidad de autodepuración de la institución.

La denuncia de la ministra Book, además, no era un asunto menor: una autoridad judicial de la más alta investidura señalaba haber sido objeto de presiones por parte de un oficial en ejercicio. Eso, en cualquier estado de derecho, amerita una investigación exhaustiva y, sobre todo, transparente.

Sin embargo, la opacidad ha sido la tónica. Carabineros, que prometió investigar, no ha dicho una palabra sobre el desenlace. La Corte Marcial, por su parte, tampoco ha emitido pronunciamiento alguno sobre la situación de quien era su ministro subrogante.

A la espera de respuestas

Han pasado casi diez meses desde que la ministra Book formalizó su denuncia. En ese tiempo, el coronel Veloso Abril ha continuado apareciendo en actos públicos como fiscal jefe de la Fiscalía Administrativa Letrada de Alta Complejidad, según registros de la propia revista de Carabineros. Pero no hay certeza sobre si sigue siendo ministro subrogante de la Corte Marcial ni si la investigación interna llegó a alguna conclusión.

Lo que sí es seguro es que el caso dejó una herida abierta en la credibilidad de las instituciones llamadas a impartir justicia. Una denuncia de esta naturaleza no puede quedar en el limbo. La ciudadanía y, en particular, los miembros de las fuerzas armadas y de orden, tienen derecho a saber si quien ejerce funciones judiciales y fiscales actuó conforme a la ley o si, por el contrario, vulneró los estándares mínimos de probidad que se exigen a cualquier funcionario público.

El coronel Veloso Abril, mientras tanto, sigue en su puesto. Y el expediente de la investigación que prometió Carabineros parece haberse extraviado en el laberinto del silencio institucional

Fuente: https://www.t13.cl/noticia/nacional/ministra-corte-denuncia-jefe-fiscalia-alta-complejidad-carabineros-por-presiones-23-9-2025