Un interno de 21 años condenado a 10 años por homicidio fugó desde un centro de internación en Copiapó tras obtener permiso para asistir al bautizo de su hijo el pasado 25 de agosto, según informó La Tercera. Néstor Quiñonez Hernández, de nacionalidad colombiana, fue detenido el lunes 7 de abril por la Policía de Investigaciones y reingresó al mismo recinto. El Ministerio Público inició una indagación para determinar si terceros facilitaron la fuga.
Según los registros del centro de internación, Quiñonez había obtenido cinco permisos de salida desde abril de 2025. La primera autorización fue para regularizar su situación migratoria en Antofagasta, con custodia de Gendarmería. En mayo del mismo año salió acompañado por funcionarios para reconocer a su hijo, y en junio realizó gestiones relacionadas con el menor sin custodia de Gendarmería, solo con personal del centro.
En julio de 2025 el tribunal le concedió el beneficio de salida sabatina sin custodia, permitiéndole salir entre las 10 y las 17 horas. Sin embargo, en su última salida bajo ese régimen regresó al día siguiente pasadas las 10 de la mañana, lo que motivó la revocación del beneficio el 8 de septiembre de 2025. Su defensa no impugnó la decisión.
Pese a ese antecedente, en febrero de 2026 el centro autorizó una nueva salida, y en junio otra para el cumpleaños de su hijo. Inicialmente se dispuso custodia de Gendarmería, pero tras una solicitud de su defensa, el juez Víctor Santana autorizó que saliera solo con funcionarios del centro. Para la salida del 25 de agosto, el tribunal permitió que Quiñonez saliera sin custodia de Gendarmería y sin esposas, acompañado únicamente por personal del recinto.
El condenado cumplía su pena en régimen cerrado porque cometió el delito siendo menor de edad.

