El Banco Central mantuvo la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% durante su última reunión, nivel que se mantiene desde diciembre de 2024. La decisión fue unánime y se tomó en un contexto de incertidumbre internacional, marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán que elevó el precio del petróleo cerca de los 100 dólares por barril, un 14% más que en la reunión anterior.
Según las minutas publicadas por el organismo, la inflación de junio llegó a 4,3% anual, por sobre lo proyectado, mientras que el Imacec —indicador de actividad económica— estuvo por debajo de lo esperado. El Banco Central atribuyó parte de esa diferencia a caídas en la producción de cobre y en la industria alimenticia vinculada a la pesca, además de señalar que las expectativas de los hogares se deterioraron respecto de inicios de año.
El emisor destacó la debilidad reciente de la inversión, que representó una sorpresa respecto del escenario previsto. Según el documento, el Consejo mencionó el rol que podrían estar jugando las expectativas empresariales, en particular por los posibles impactos de la aprobación del Proyecto de Ley de Reconstrucción que presentó el Gobierno. El Banco Central señaló que no puede descartarse que el comportamiento reciente de la inversión responda a una postergación de proyectos a la espera de poder utilizar las normas que contiene ese proyecto de ley.
La postergación de inversiones empresariales —en maquinaria, edificios o tecnología— puede traducirse en menor creación de empleos y menor crecimiento económico en los próximos meses, según analistas consultados por La Tercera.
El Banco Central indicó que la estrategia delineada en su Informe de Política Monetaria de junio sigue vigente y que la cautela continuará guiando sus decisiones. A la sesión asistió también el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.

