El presidente de Argentina, Javier Milei, pronunció el miércoles 23 de septiembre un discurso de más de 20 minutos ante la Asamblea General de Naciones Unidas en el que cuestionó el funcionamiento del organismo. El mandatario centró su intervención en dos ejes: el reclamo argentino por las Islas Malvinas y lo que describió como falencias estructurales de la ONU.

Según consignó BioBio, Milei afirmó que la organización se convirtió en una organización que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos disfrazados de burócratas bienintencionados. El mandatario sostuvo que la ONU no cumple con su propósito original de arbitrar conflictos internacionales y hacer respetar el derecho internacional.

El presidente argentino señaló que el organismo no actúa con consistencia en diversos conflictos. Mencionó situaciones en Medio Oriente, votaciones relacionadas con Israel y lo que describió como inacción ante situaciones en África. Agregó que la ONU decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Respecto a Malvinas, Milei sostuvo que el caso plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus propias resoluciones. Informó que Argentina ha presentado notas, aplicado sanciones a empresas involucradas en la explotación de recursos en la zona en disputa y enviado al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

Al cierre de su discurso, el mandatario ofreció un marco regulatorio para empresas que operen con inteligencia artificial, incluyendo beneficios fiscales y responsabilidad limitada. Desde el inicio de su gestión, Milei ha manifestado su rechazo al funcionamiento de la ONU. A inicios de año concretó la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud, según BioBio.