Una nueva e inesperada tensión comercial presiona la relación bilateral entre Chile y Estados Unidos. La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), bajo las directrices de la administración del presidente Donald Trump, ha recomendado aplicar un arancel adicional del 12,5% a todas las importaciones provenientes de Chile. La medida responde a una investigación que acusa al país de “inacción” y de no implementar mecanismos efectivos para prohibir el ingreso de productos elaborados con trabajo forzoso a sus mercados.
La propuesta sitúa a Chile dentro de un bloque de 54 economías que, a juicio de Washington, carecen de controles estrictos de fiscalización y normativas de enforcement (cumplimiento) efectivas. Según el informe estadounidense, esta falta de regulación genera una “competencia desleal” que golpea directamente a los productores locales que sí cumplen con los estándares laborales internacionales.
Los puntos clave de la propuesta comercial:
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Monto del gravamen: Un arancel general del 12,5% para los países catalogados sin medidas suficientes de control (como Chile, Brasil y Suiza), mientras que los socios con medidas parciales (como Canadá o la Unión Europea) enfrentarían un recargo del 10%.
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Sectores impactados: De materializarse, la tarifa afectaría transversalmente a las exportaciones nacionales que tienen a EE.UU. como uno de sus principales destinos estratégicos.
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Periodo de consulta pública: La medida no es inmediata. La USTR recibirá comentarios y descargos por escrito hasta el 6 de julio de 2026, y se contempla la realización de audiencias públicas clave el 7 de julio para evaluar los argumentos de las naciones afectadas.
“Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden de manera tajante la importación de productos elaborados con trabajo forzoso. Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir en condiciones de desigualdad global”, enfatizó el representante comercial de EE.UU., Jamieson Geer.
Reacción de la Cancillería chilena
Frente al anuncio, el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, llamó a la calma y recalcó el carácter preliminar del informe:
“Se trata de una recomendación de carácter no vinculante que aún se encuentra en etapa de consulta pública. Chile ha participado de manera activa en todas las instancias del proceso desde que se inició la investigación en marzo y seguiremos desplegados negociando con nuestras contrapartes en Washington, a través de nuestro embajador Andrés Ergas, para resguardar los intereses nacionales y aclarar los altos estándares de control con los que cuenta nuestro país”.
Los gremios exportadores locales ya se encuentran analizando el impacto de este anuncio técnico para coordinar posturas institucionales antes de que venza el plazo legal estadounidense en el mes de julio.
