Una jornada de profundo nerviosismo, caos y desesperación colectiva está afectando a millones de usuarios a lo largo de todo el país. Durante la mañana de este martes, una falla sistémica de proporciones críticas en las plataformas digitales de BancoEstado encendió las alarmas de la ciudadanía, luego de que miles de clientes constataran de forma presencial y digital que sus cuentas bancarias figuraban inesperadamente “con saldo cero”.
El pánico se propagó rápidamente a través de redes sociales y líneas de denuncia radiales. Ciudadanos atrapados en cajas de supermercados, estaciones de servicios y terminales de buses manifestaron su total desamparo al no poder pagar con sus tarjetas de débito o CuentaRUT, sumado a la angustia de ver sus fondos completamente “esfumados” en los registros de la aplicación móvil.
El fantasma del saldo en cero: Relatos de una mañana de terror
El colapso de los canales digitales de atención no solo impidió la realización de transferencias electrónicas y giros, sino que alteró drásticamente la visualización de los fondos disponibles, desatando la indignación y el miedo de la población:
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Dineros evaporados: Cientos de auditores denunciaron que sus remuneraciones, depositadas recientemente en sus cuentas corrientes y de ahorro, no se reflejaban en el sistema, mostrando cartolas vacías.
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Transferencias “fantasma”: Usuarios acusaron que los movimientos de dinero realizados a primeras horas del día quedaron retenidos en un limbo digital, descontándose de las cuentas de origen pero sin llegar a los destinatarios.
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Sucursales colapsadas: Ante la total falta de respuestas fluidas en los canales virtuales, las oficinas físicas de BancoEstado comenzaron a registrar aglomeraciones y largas filas de personas que exigían certezas de forma urgente frente a los mesones de atención.
La respuesta institucional ante la crisis
Frente a la escalada de reclamos y el creciente ambiente de desconfianza civil, BancoEstado emitió escuetas respuestas a través de sus canales corporativos en la red social X, reconociendo que las graves incidencias ya fueron derivadas a sus áreas de soporte informático.
“Informamos que los problemas notificados en nuestras plataformas fueron reportados de inmediato al área especializada. Nuestros equipos técnicos se encuentran dando un estricto seguimiento para resolver esta contingencia y normalizar los saldos a la brevedad posible”, señalaron desde la entidad.
Sin embargo, el comunicado no ha logrado apaciguar el nerviosismo de los clientes, quienes critican la vulnerabilidad del sistema de una banca pública que resguarda el dinero de los sectores más vulnerables de la población. Agrupaciones de consumidores y parlamentarios ya anunciaron que oficiarán al Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) y a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para determinar las responsabilidades institucionales y garantizar que ni un solo peso de los chilenos se pierda en esta falla técnica.

