El Banco Central de Chile anunció que el Fondo Monetario Internacional (FMI) renovó la Línea de Crédito Flexible (LCF) con el país por 8.721,5 millones de DEG, equivalentes a US$11.800 millones, reemplazando la anterior que venció en agosto de 2024. Esta línea funciona como un seguro financiero al que Chile podría recurrir en caso de crisis económicas o shocks externos, sin que implique endeudamiento inmediato.

Según informó el ente emisor, esta es la cuarta vez que el FMI aprueba este tipo de línea con Chile. En cada renovación el monto ha disminuido: partió en US$23.930 millones en mayo de 2020, bajó a US$18.500 millones en agosto de 2022, luego a US$13.800 millones en 2024 y ahora queda en US$11.800 millones. El Banco Central indicó que en ninguna de las ocasiones anteriores ha utilizado estos recursos.

El subdirector gerente del FMI, Kenji Okamura, señaló en un comunicado que el crecimiento económico de Chile se ha moderado, con una desaceleración de la actividad minera que ha sido compensada por el alza de los precios del cobre. Okamura indicó que la guerra en Oriente Medio ha afectado la actividad económica por el aumento de los precios del petróleo, y que la economía chilena sigue expuesta a riesgos externos como tensiones comerciales, desaceleración de socios comerciales o correcciones relacionadas con expectativas de productividad por inteligencia artificial.

El FMI destacó que las autoridades chilenas han impulsado políticas para mantener el equilibrio macroeconómico y mejorar la resiliencia de la economía, incluyendo la acumulación de reservas internacionales del Banco Central. Sobre el Plan Nacional de Reconstrucción, el organismo indicó que busca impulsar el crecimiento acelerando la inversión y aumentando la producción potencial, con foco en simplificar permisos y reducir la carga fiscal.

Esta línea de crédito no implica endeudamiento mientras no se utilice. Si en el futuro Chile decidiera usar estos recursos ante una crisis financiera, el país tendría que devolverlos con intereses, lo que podría traducirse en ajustes en el gasto público o los impuestos.

Fuente: BioBio.