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El histórico líder socialista desvela que optará por el voto en blanco de cara a los comicios del 29 de noviembre por falta de representación en la oferta política actual.
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González critica la falta de un «proyecto de país alternativo» y tilda de «antidemocráticas» algunas decisiones legislativas recientes del Ejecutivo.
En un nuevo distanciamiento de la actual dirección de su partido, el expresidente del Gobierno de España y referente del PSOE,Felipe González, ha confirmado públicamente que no votará por la candidatura de Pedro Sánchez en las elecciones generales convocadas para el próximo 29 de noviembre (29-N). En su lugar, el exmandatario anunció que depositará su voto en blanco.
Durante un acto público celebrado este jueves en Málaga, González explicó su decisión manifestando su desencanto con el panorama político actual:
«Votaré en blanco. Es un voto que explica lo que siento, la carencia de representación. No veo en este momento nada que me represente ni que suponga un proyecto de país alternativo», señaló el histórico dirigente socialista.
Cuestionamiento a la gestión del Gobierno
González se mostró especialmente crítico con algunas de las actuaciones legislativas recientes del Gobierno encabezado por Sánchez, como la aprobación de decretos en materia de vivienda a través de la Diputación Permanente, trámite que calificó de «abochornante» y alejado del rigor democrático.
Asimismo, el expresidente salió al paso de quienes lo acusan de mantener una postura sistemáticamente beligerante hacia la actual dirección socialista:
«Algunas veces la gente dice ‘eres muy crítico con Pedro Sánchez’, pero no es verdad; digo lo mismo que él decía cuando Mariano Rajoy era presidente».
Distanciamiento histórico
Esta decisión consolida la fractura política entre el expresidente, que gobernó España entre 1982 y 1996, y la cúpula actual del Partido Socialista. En las últimas semanas, González ya había mostrado sus discrepancias públicas frente al discurso del Ejecutivo, criticando los cuestionamientos a las instituciones parlamentarias y apelando a la necesidad de grandes pactos de Estado.
La postura del exlíder socialista irrumpe de lleno en el arranque de la precampaña electoral para el 29-N, reabriendo el debate sobre el rumbo ideológico y la cohesión interna dentro de las filas del PSOE.

