La Federación Nacional del Transporte de Buses Interurbanos (Fenabus) se declaró en estado de alerta ante el alza del diésel proyectada para este jueves 22 de octubre, que según la organización podría llegar a entre $80 y $100 por litro. De confirmarse, el combustible acumularía un aumento cercano a los $400 por litro desde fines de julio, sumado a los $580 que subió en marzo, totalizando casi $1.000 de incremento en siete meses, según Fenabus.
El presidente de Fenabus, Marcos Carter, señaló que la industria no puede seguir absorbiendo estos aumentos y manifestó que no han habido avances en los compromisos asumidos por los ministerios de Hacienda y Transportes en reuniones sostenidas en marzo, según declaró a ADN. Carter indicó que no han pedido subsidios por el diésel, sino medidas para sostener la operación y el empleo formal.
La federación presentó una serie de propuestas que incluyen financiamiento de urgencia con aval del Estado, inversión en terminales de buses, vías exclusivas, eliminación de tarifas de saturación y peajes diferenciados, además de cambios en la normativa del sector. Según el gremio, la industria opera más de 56.000 buses y minibuses en el país y sostiene más de 140.000 empleos directos.
Qué significa para tu bolsillo: Si las empresas de buses no reciben apoyo y los costos siguen subiendo, el efecto puede llegar a los pasajeros en forma de menos viajes disponibles, horarios reducidos o tarifas más altas en rutas interurbanas. Todavía no hay anuncios de ajustes de precio, pero el gremio advierte que sin medidas la situación es insostenible.
Fenabus también alertó sobre el riesgo de que las empresas caigan en mora con sus compromisos financieros, que suman una cartera de US$1.400 millones en leasing. La organización llamó al Gobierno a convocar al sector y establecer plazos y responsables para cumplir los compromisos pendientes. Fuente: ADN.

