Patricia Molina no es una figura que se entienda desde un escritorio. Su gestión como concejala de Conchalí se ha caracterizado por un sello marcadamente territorial: presencia constante en los barrios, cercanía diaria con los dirigentes sociales y una profunda vocación de servicio.

Madre, vecina y mujer de fe, su aproximación a la política local está fuertemente moldeada por sus valores espirituales y su convicción de que la fe se demuestra con acciones concretas. Desde la fiscalización municipal hasta el acompañamiento en terreno ante emergencias comunitarias, su trabajo busca acortar la distancia entre las necesidades urgentes de los vecinos y la gestión pública.

Ejes de la Entrevista

  1. Trayectoria y Orígenes: Su vínculo histórico con Conchalí y las motivaciones que la llevaron a asumir un rol de representación pública.
  2. El Trabajo en Terreno: La metodología de estar todos los días en la calle, escuchando a las organizaciones sociales, clubes de adultos mayores y comités de vivienda.
  3. Fe y Vida Personal: Cómo sus principios religiosos y su vida familiar sostienen su vocación de servicio en un ambiente político a menudo complejo.

«Conchalí, al igual que gran parte de la Región Metropolitana, enfrenta un aumento preocupante en la percepción y comisión de delitos. Desde su rol de fiscalización y representación, ¿cuál considera que ha sido el mayor fallo de la actual gestión municipal en materia de seguridad y qué propuesta concreta no se le ha querido escuchar?»

No conocer la Comuna, para mí eso es lo principal, no es lo mismo gestionar desde un escritorio a puerta cerradas con los equipos, que hacerlo con las personas en los territorios, porque además cada territorio es diferente y por ende cada territorio tiene distintas necesidades.

Tengo 3 propuestas concretas:

1era; Podar y talar arboles en mal estado, arboles añosos y frondosos que oscurecen muchísimo ciertos espacios y que por décadas han sido focos de inseguridad, por lo que mencioné.

2do; Iluminar barrios que presentan este tipo de situaciones mencionadas anteriormente, disponer de fondos para realizar todo el año este tipo de trabajos, iluminar por donde todos tememos transitar en la oscuridad. Este trabajo de debe realizar con los Dirigentes sociales y vecinos de los sectores afectados.

3ro; Tener un sistema de radio para los taxistas de nuestra comuna, que este sistema les permita estar conectados con Carabineros y Seguridad Pública, que sean nuestros vecinos taxistas ojos que se multiplican para alertar de situaciones peligrosas. Si se trabaja de manera coordinada entre estos tres actores se puede tener una mayor respuesta ante un hecho delictual e incluso prevenir que este hecho pueda ocurrir.

«Los vecinos suelen reclamar por el estado de las calles, la luminaria o la demora en prestaciones de salud y aseo, mientras desde el municipio se argumenta limitación de recursos. En su labor diaria en terreno, ¿en qué proyectos o áreas específicas considera que se está malgastando el presupuesto de la comuna y dónde debería estar puesta la prioridad hoy?»

Yo no diría que se está mal gastando el presupuesto municipal, sin embargo, hay cosas que no son urgente. Creo que acá hay que separar lo urgente de lo importante y ya lo he señalado en algunos concejos municipales, los eventos artísticos y culturales que me encantan, me encanta ver a mis vecinos que lo pasan bien y que disfrutan por ejemplo de un gran espectáculo artístico, es importante sí, lo es, pero no es urgente. Si yo fuera la máxima autoridad comunal en estos tiempos de incertidumbre presupuestaria me aseguraría de dar respuesta a lo verdaderamente urgente, lo importante puede esperar.

«La política local suele estar cruzada por disputas partidarias, desconfianza ciudadana y momentos de alta tensión. Desde su fe y sus valores personales, ¿cuál ha sido el momento más difícil o la decisión más compleja que ha tenido que enfrentar en el concejo, donde sus principios se vieron puestos a prueba?»

Vivir el hostigamiento constante de parte de un colega en este periodo, donde fui victima a vista y paciencia del mismo alcalde, colegas mujeres, dirigentes y funcionarios municipales y nadie alzó la voz, bueno si solamente una dirigente a quien admiro aún más por su valor de alzar la voz para defender a otra mujer. Mis principios se vieron afectados, porque a pesar del gran amor que siento por mi labor y estar al servicio de las personas de mi comuna, pensé en dejar todo para por así decirlo salvarme yo de esta situación, porque era tal el nivel de agresividad que día a día desde lo verbal y gesticular de la que fui victima que sentía no tenía fuerzas para seguir soportando esa situación, temí por mi vida y también por la vida de mis seres queridos porque también fui amenazada de la peor manera, ahí mi fe también se vio quebrantada…

 

«Conchalí enfrenta retos estructurales de conectividad, envejecimiento de la población y renovación urbana. Si tuviera que definir el gran problema que la comuna no ha sabido resolver en los últimos años, ¿cuál es y cómo visualiza a Conchalí de aquí a la próxima década?»

A mi parecer el primer problema es que en estas últimas décadas primaron egos políticos, ediles autoritarios que se creyeron demasiado el cuento y no bajaron la vista para mirar, escuchar y dialogar con las personas, con quienes vivimos en la comuna. Cuando tu no trabajas de la mano con quienes son parte del desarrollo local, como por ejemplo empresarios, emprendedores, comerciantes, artesanos, etc. Es imposible avanzar en desarrollo urbano, crecimiento económico y otras cosas.

«Su trabajo en terreno le ha permitido construir un liderazgo consolidado entre los vecinos. ¿Cuál es su siguiente paso en la gestión pública: busca dar continuidad a su labor en el Concejo Municipal, proyecta una candidatura a la alcaldía o evalúa asumir desafíos fuera de la comuna?»

Efectivamente 15 años de trayectoria política y trabajo social me han llevado a consolidar mi liderazgo, conozco el municipio desde adentro porque fui 8 años funcionaria municipal, desde mi rol de autoridad comunal que ya son 6 años y como vecina de la comuna que ya son 48 años. Es el tiempo suficiente para asumir el desafío de ser la próxima alcaldesa de Conchalí en el 2028.