• Grupos criminales fuertemente armados interceptaron múltiples transportes escolares en Río de Janeiro, utilizando a más de un centenar de niños como escudo humano para bloquear importantes arterias viales.

  • Las autoridades de seguridad despliegan un operativo de emergencia máxima mientras la población vive momentos de pánico e incertidumbre.

RÍO DE JANEIRO, Brasil — En una grave y escalofriante escalada de violencia urbana, sujetos fuertemente armados pertenecientes a facciones criminales interceptaron y secuestraron hoy diversos autobuses de transporte escolar que trasladaban a más de 120 estudiantes en la zona metropolitana de Río de Janeiro.

El ataque se produjo durante las primeras horas de la jornada, cuando los vehículos trasladaban a los menores hacia sus centros educativos. De acuerdo con informes preliminares de las autoridades de seguridad, los atacantes encañonaron a los conductores y obligaron a cruzar las unidades atravesadas en avenidas principales y accesos carreteros estratégicos, utilizándolas como barricadas para obstaculizar el paso del tráfico y frenar operaciones policiales en zonas adyacentes.

Dentro de las unidades se encuentran retenidos al menos 120 escolares junto con el personal a cargo de los trayectos. Familias angustiadas y vecinos del sector han tomado las inmediaciones entre escenas de pánico, exigiendo la intervención inmediata y segura de los cuerpos de rescate.

Las Fuerzas de Seguridad de Río de Janeiro, junto con unidades de operaciones especiales, mantienen un despliegue de emergencia máxima alrededor del perímetro del conflicto. Se han establecido cordones de contención y se iniciaron protocolos de negociación directa para garantizar la liberación ilesa de los menores y tomar el control de la vía pública.

La situación continúa en desarrollo. Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía a evitar transitar por las zonas afectadas y mantener habilitadas las vías de evacuación.