• El mes de octubre de 2026 se consolida como el más lluvioso desde que hay registros instrumentales en la Región Metropolitana, superando las marcas históricas de 1987.

  • Los acumulados en la Estación Quinta Normal sobrepasan los 380 mm en lo que va del año, impulsados por intensos sistemas frontales registrados en invierno y primavera.

La zona central del país ha vivido un año meteorológico excepcional en este 2026. Tras años de marcada megasequía, las precipitaciones acumuladas a la fecha han superado con holgura los valores promedios históricos, destacando por un comportamiento atípico que combinó un invierno robusto y una primavera inusualmente lluviosa.

Un octubre récord que rompió récords históricos

De acuerdo con los datos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), el mes de octubre de 2026 se convirtió en eloctubre más lluvioso del que se tenga registro en Santiago. El paso de un intenso sistema frontal en la tercera semana del mes dejó más de146 mm de agua caída en la capital, superando en más de un 125% el antiguo récord mensual marcado en octubre de 1987 (64,8 mm).

Este fenómeno no solo afectó a la Región Metropolitana, sino que se extendió desde las regiones de Coquimbo y Valparaíso hasta O’Higgins y el Maule, provocando importantes acumulados en valles, sectores precordilleranos y zonas costeras.

Balances de agua caída en la zona central

Con los últimos episodios registrados en la zona central, las cifras acumuladas muestran un claro superávit respecto a un año normal:

  • Santiago (Estación Quinta Normal): Alcanza un total anual acumulado a la fecha de380,4 mm, situándose un37,4% por sobre la norma histórica acumulada a la fecha (276,8 mm) y superando holgadamente el registro del año anterior a igual fecha (226,1 mm).

  • Valparaíso y Coquimbo: Registraron eventos de precipitación concentrada en cortos periodos, permitiendo un importante alivio hídrico para los embalses y cuencas de la zona centro-norte.

  • O’Higgins y Maule: Mantuvieron niveles sostenidos durante el invierno y primavera, acumulando montos significativos en sectores de valles y precordillera.

«Este 2026 ha mostrado un comportamiento pluviométrico muy particular. Si bien el invierno trajo montos dentro de lo esperado y sobre lo normal, el factor determinante ha sido la persistencia de lluvias en pleno periodo primaveral, un comportamiento que no veíamos con esta intensidad en décadas», señalan especialistas del área climatológica.

Impacto en reservas hídricas y prevención

Las precipitaciones de 2026 han traído un impacto positivo para el llenado de embalses, la recarga de acuíferos subterráneos y la reserva de nieve en la cordillera, aspectos clave para enfrentar los meses de mayor demanda hídrica en el verano.

Sin embargo, las autoridades de emergencia como SENAPRED y los gobiernos regionales mantienen la vigilancia en puntos críticos ante los episodios de lluvias concentradas en periodos breves, los cuales han ocasionado anegamientos urbanos, remociones en masa puntuales en sectores precordilleranos y cortes temporales de suministro.