Los sistemas frontales que han afectado al país durante el último mes provocaron daños materiales estimados en cerca de US$1.000 millones, según un catastro de la consultora Colliers. La cifra abarca pérdidas en infraestructura, viviendas, agricultura y comercio en distintas regiones.

La infraestructura pública y la conectividad registran el mayor impacto, con US$590 millones en pérdidas, según el informe. Esta cifra incluye daños en caminos, puentes, defensas fluviales, tendidos eléctricos y servicios básicos. El sector vivienda suma US$240 millones, mientras que la agricultura alcanza US$90 millones por cultivos afectados, praderas anegadas y daños en canales y obras de riego. En las regiones de Coquimbo y Atacama, más de 400 productores y cooperados de la industria pisquera resultaron afectados, según la consultora.

El comercio y las instalaciones productivas, incluyendo bodegas, parques industriales e inventarios, concentran otros US$55 millones en daños. Según Colliers, el valor del agua acumulada en embalses, napas subterráneas y reservas de nieve superaría el monto de los daños ocasionados.

El vicepresidente de Colliers, Reinaldo Gleisner, señaló que el país mantiene una insuficiencia en su sistema de acumulación hídrica, lo que provoca que parte del agua de lluvias y deshielos termine en el océano. El ejecutivo llamó a impulsar infraestructura para aprovechar el recurso. Fuente: ADN.