La producción de cobre en Chile registró en agosto su resultado más bajo desde febrero de 2011, según cifras oficiales. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reconoció este viernes que «la magnitud de su impacto no lo habíamos cuantificado» y que el Ejecutivo se reunió con representantes de mineras para entender la situación. «Eso es lo que nos hace estar mucho más cautos respecto de cómo podemos cerrar el año», señaló el ministro.

El presidente ejecutivo del Consejo Minero, gremio que agrupa a las principales mineras del país, Joaquín Villarino, identificó cuatro causas. La primera es el invierno en el norte y centro-norte: aluviones, nieve, bajas temperaturas y vientos obligaron a paralizar faenas por seguridad durante varios días. La segunda es que varios yacimientos están extrayendo mineral con menor contenido de cobre, un fenómeno cíclico que forma parte de los planes mineros pero que coincidió en varias empresas al mismo tiempo.

La tercera razón, según Villarino, es estructural: durante cuatro o cinco años las discusiones sobre la Constitución y el royalty minero paralizaron decisiones de inversión. «Una vez que estos elementos se despejaron, el país recién volvió a ser un distrito atractivo para desarrollar proyectos mineros», afirmó. El cuarto factor son las mantenciones postergadas desde la pandemia, cuando había menos personal en faena y la prioridad era mantener la producción; ahora las empresas están realizando esos trabajos.

Villarino señaló que el gobierno actual «está facilitando el que se tomen decisiones de inversión» y mencionó medidas como el proyecto de Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico, pero advirtió que «los ciclos mineros tienen sus plazos». «Tomar decisiones de inversión, lograr autorizaciones, ejecutar las inversiones, esto no es retail, no es un kiosco», dijo. El ejecutivo agregó que la industria está revisando la invariabilidad tributaria de la reforma tributaria y trabaja con el Servicio de Impuestos Internos en la normativa correspondiente.

Qué significa para tu bolsillo: La producción de cobre es la principal fuente de ingresos fiscales de Chile; cuando baja, el gobierno tiene menos recursos para financiar pensiones, salud, educación o subsidios. Además, el cobre representa cerca de la mitad de las exportaciones del país, por lo que una caída prolongada puede debilitar el peso chileno y encarecer productos importados como combustibles, alimentos o electrónicos. Por ahora el efecto no se ve directo en el día a día, pero si la baja se mantiene varios meses podría afectar el presupuesto público del próximo año.

Fuente: La Tercera.