El Servicio de Impuestos Internos (SII) ha puesto en marcha un nuevo y masivo plan de fiscalización que apunta directo al corazón del comercio informal en el ecosistema digital. Las autoridades tributarias confirmaron que comenzaron a revisar minuciosamente las transferencias bancarias electrónicas recibidas por personas naturales, cruzando esta información con la actividad comercial no declarada que se realiza a través de perfiles de Instagram, Facebook Marketplace, TikTok y plataformas de mensajería como WhatsApp.

Esta ofensiva busca regularizar a miles de emprendedores que comercializan productos o servicios de forma habitual en redes sociales pero que no han iniciado actividades en el SII ni emiten boletas de ventas.

El algoritmo de control: ¿Cuáles son las transferencias que se revisan?

La fiscalización no es al azar. Gracias a la normativa vigente que obliga a las instituciones financieras y bancarias a reportar los movimientos de sus clientes cuando se detectan patrones comerciales, el SII ha puesto la lupa digital sobre un grupo muy específico de cuentas.

Los bancos están obligados a alertar al organismo fiscalizador cuando una cuenta corriente, vista o CuentaRUT cumpla con alguna de las siguientes condiciones:

  • Frecuencia de abonos: Cuentas que reciban más de 50 transferencias de personas distintas en el lapso de un mes.

  • Repetición semestral: Cuentas que registren más de 120 transferencias de usuarios diferentes dentro de un semestre.

El sistema cruza estos datos bancarios con la presencia de enlaces de pago, catálogos digitales y nombres de usuarios vinculados a tiendas virtuales de Instagram que operan bajo la modalidad de “transferencia electrónica previa al envío”.

El fin de la “Zona Gris” en Instagram

Por años, vender ropa, artículos de decoración, repostería o servicios de estética a través de perfiles de Instagram funcionó en una suerte de zona gris para el fisco. Sin embargo, el SII ha sido enfático en señalar que la habitualidad es el factor clave que determina la obligatoriedad de pagar impuestos.

“Vender ocasionalmente un artículo tecnológico usado o una prenda que ya no se utiliza no es el problema. El foco de esta fiscalización está en los comercios informales que operan con stock permanente, proveedores y que generan ingresos mensuales continuos a través de las pantallas, evadiendo el pago del IVA (19%) y la declaración de renta”,explicaron expertos en legislación tributaria.

¿A qué se exponen los emprendedores informales?

Los usuarios de Instagram y redes sociales cuyas cuentas bancarias sean seleccionadas en este cruce de información recibirán una notificación formal mediante el correo electrónico registrado en el SII. En dicha alerta se les invitará a aclarar el origen de los fondos o a iniciar de manera retroactiva su Iniciación de Actividades.

En caso de no justificar los ingresos, los emprendedores arriesgan severas multas monetarias, el cobro de los impuestos adeudados con reajustes e intereses, y la catalogación de su perfil financiero bajo riesgo de evasión fiscal. Desde los gremios de emprendedores formales han valorado la medida, asegurando que nivela la cancha para quienes sí cumplen con el pago de patentes, arriendos e impuestos correspondientes.