Los equipos de rescate en la frontera entre Nepal y el Tíbet continúan la búsqueda de más de mil personas desaparecidas tras el aluvión del miércoles, según informó la agencia Reuters. La autoridad de gestión de desastres de Nepal advirtió que un lago formado por la obstrucción del río en el lugar de la inundación está creciendo y presenta riesgo de desborde.

El balance oficial registra 394 muertos, cifra que podría aumentar en los próximos días, según las autoridades. Las investigaciones preliminares atribuyen el desastre al colapso de un glaciar, fenómeno conocido como GLOF (Glacial Lake Outburst Flood), aunque los estudios científicos continúan en curso. Desde China precisaron que dos lagos en la zona corren peligro de desbordarse.

Las autoridades nepalíes emitieron alertas a la población ribereña, solicitando a residentes, pasajeros y equipos de rescate que permanezcan en lugares alejados de las orillas. Expertos estiman que hasta tres millones de metros cúbicos de agua podrían fluir hacia un lago fronterizo durante los próximos tres días, según informes oficiales.

La emergencia ha provocado evacuaciones, con centenares de personas trasladándose por carretera hacia zonas más seguras. En la provincia de Sindhuli, las autoridades instalaron un campamento donde familiares aguardan la llegada de helicópteros con sobrevivientes rescatados del valle afectado. El desastre golpeó el distrito de Rasuwa y el paso fronterizo de Gyirong, corredor entre Nepal y el Tíbet.

La Organización Mundial de la Salud indicó que alrededor de 10.000 hogares requieren ayuda, especialmente en áreas próximas a Rasuwa. Organismos internacionales se han mostrado preparados para brindar asistencia, según informó BioBio.