El gobierno prepara un paquete de 10 medidas laborales que enviará al Congreso antes de que termine el año, según confirmó el ministro del Trabajo, Tomás Rau. La iniciativa busca aumentar la adaptabilidad en el mercado del trabajo, modificando la forma en que se contratan y organizan las jornadas laborales. Entre las propuestas figuran el contrato a prueba, el contrato de aprendizaje, el trabajo híbrido (presencial y remoto combinados), bandas horarias (elegir cuándo entrar y salir dentro de ciertos límites), compensar permisos y atrasos, teletrabajo para quienes cuidan enfermos o niños, polivalencia funcional (que un trabajador pueda hacer distintas tareas), jornadas excepcionales, reglas para horas extras y facilitar la firma del contrato.

El plan se enmarca en la situación del empleo que atraviesa el país: entre junio y agosto la tasa de desocupación llegó a 9,6%, la más alta en más de cinco años, con casi un millón de personas sin trabajo. Según el diagnóstico del gobierno, a seis años de la pandemia aún faltan más de 430 mil empleos por recuperar respecto del ritmo previo a 2020. El Ejecutivo atribuye el alza del desempleo a tres causas: la economía frenada, el aumento de los costos laborales de los últimos años y la automatización que reemplaza puestos de trabajo.

El ministro Rau detalló que las medidas tienen propósitos concretos: facilitar la entrada al trabajo, permitir una mejor conciliación y favorecer la adaptación de las funciones a nuevas necesidades productivas. El contrato a prueba, por ejemplo, crearía un período inicial en el que empleador y trabajador evalúan si continúan la relación laboral, con reglas que varían según el tipo de cargo. El contrato de aprendizaje ampliaría el rango de edad para celebrar este tipo de acuerdos y reforzaría su componente de capacitación.

El gobierno planea una segunda fase de reformas laborales que incluirá cambios a la indemnización por años de servicio (el dinero que recibe un trabajador cuando lo despiden, calculado según los años trabajados) y a la Ley Sence (el organismo que administra la capacitación laboral). Según fuentes del oficialismo, estos cambios serán más difíciles políticamente porque tocan temas sensibles para los trabajadores. Ya hay otros proyectos en trámite en el Congreso, como la Sala Cuna Universal, la flexibilización de las 40 horas semanales y el Estatuto Laboral del Turismo.

Qué significa para tu bolsillo: Según el gobierno, estas medidas podrían facilitar que las empresas contraten más personas, especialmente jóvenes o quienes buscan su primer empleo. Sin embargo, también podrían modificar las condiciones de despido en los primeros meses de trabajo y cambiar las reglas sobre indemnizaciones. El efecto en los sueldos o en la estabilidad laboral dependerá del texto final de las leyes y de cómo reaccione el mercado.

Fuente: La Tercera.