Los funcionarios de los centros de salud familiar Karol Wojtyla y Cardenal Raúl Silva Henríquez, en Bajos de Mena, Puente Alto, mantienen este viernes la paralización de actividades iniciada tras una serie de episodios violentos registrados en los recintos, según informó ADN. La movilización afecta las atenciones programadas, aunque se mantienen los servicios de urgencia, entrega de medicamentos y alimentos.

Según el medio, la situación se intensificó luego de que cinco personas heridas por disparos llegaran el miércoles por la noche al Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez, tras un incidente ocurrido en las inmediaciones. Posteriormente, un joven baleado ingresó al Cesfam Karol Wojtyla para recibir atención inicial antes de ser derivado al Hospital Sótero del Río.

Ante los hechos, la Fiscalía dispuso la presencia de un carabinero de punto fijo en el Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez por un periodo de 60 días como medida cautelar. Wilfredo Neira, secretario general de la Confusam, indicó que la decisión proviene de la Fiscalía y no constituye un compromiso gubernamental de largo plazo. El dirigente solicitó que el Ejecutivo garantice seguridad permanente en ambos recintos.

El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, manifestó críticas por la ausencia de resguardo policial estable en los centros de salud de la comuna, según ADN. Los trabajadores mantienen la paralización a la espera de garantías sobre su seguridad y la de los usuarios.