El exministro de Economía Nicolás Grau atribuyó al gobierno del presidente José Antonio Kast parte de la responsabilidad por el desempeño económico del primer semestre, cuando Chile registró una recesión técnica. En entrevista con Radio Infinita, Grau señaló que el Ejecutivo habría afectado las expectativas al sostener un discurso de crisis antes y después de asumir. Según el economista, el gobierno se atribuyó proyecciones de crecimiento previas y culpó a la administración anterior por las cifras negativas de enero y febrero. “Ni ellos eran responsables de los buenos datos del 2025, ni ellos eran responsables de los malos datos de enero y febrero”, afirmó.

Grau cuestionó la neutralización del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) en marzo, cuando las bencinas subieron más de 300 pesos por litro y el diésel más de 500 pesos. El gobierno justificó la medida por la situación fiscal y el alto precio del petróleo debido a la guerra en Medio Oriente. El exsecretario de Estado sostuvo que ante un shock externo negativo, la política macroeconómica debe suavizar el impacto en la actividad económica. “Si la economía baja, producto de que hay un diseño macroeconómico que no suaviza suficientemente el shock como lo debiera hacer, finalmente eso genera desempleo, y también genera menos recursos fiscales”, explicó.

Sobre la justificación fiscal del alza de combustibles, el exministro contrastó esa preocupación con la disposición del gobierno a perder 2.000 millones de dólares anuales por su reforma tributaria y a solicitar 6.000 millones de dólares adicionales en deuda al Congreso, según sus declaraciones. Respecto al desempleo, que alcanzó 9,4% en el trimestre abril-junio según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Grau atribuyó la cifra al bajo crecimiento económico. “El efecto, la principal razón de por qué el desempleo está no en 8%, que ya era un número no bueno, sino en el 9,4%, eso es porque estamos creciendo poco”, dijo.

El economista defendió las reformas laborales de la administración anterior —previsional, reducción de jornada de 45 a 40 horas semanales y alzas de salario mínimo— señalando que contaron con gradualidad en su implementación y amplia mayoría en el Congreso. Advirtió contra cambios que debiliten esos avances o precaricen el trabajo, en referencia a las propuestas del Ejecutivo actual. “Lo que sería malo, en mi juicio, es que a propósito de esta situación, que es una situación gatillada por desequilibrios macroeconómicos, tú terminaras haciendo cambios de largo plazo, debilitando los avances”, sostuvo.

Qué significa para tu bolsillo: El alza de combustibles de marzo encareció el transporte y subió el precio de alimentos y otros productos que se trasladan en camión. El desempleo en 9,4% significa que cerca de una de cada diez personas que busca trabajo no lo encuentra, lo que reduce el ingreso de las familias y la demanda en comercios y servicios.

Fuente: La Tercera.