Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, lidera por primera vez las encuestas de intención de voto de cara a las elecciones parlamentarias del 27 de octubre. Según una medición de la emisora pública Kan, su partido Yashar obtendría 24 escaños frente a los 23 del Likud de Benjamin Netanyahu en el Parlamento de 120 integrantes. El sondeo también otorga a Eisenkot un 41% de preferencia como primer ministro, frente al 37% del actual mandatario.
Eisenkot, de 66 años, fundó el partido de centro Yashar en septiembre de 2025, tras separarse de la lista de Benny Gantz con quien había ingresado al Parlamento en 2022. Hijo de inmigrantes marroquíes, creció en el puerto de Eilat y pertenece al grupo de judíos mizrajíes, provenientes del norte de África y el mundo árabe, que representa la mitad de la mayoría judía israelí. Netanyahu lo nombró jefe del Estado Mayor en 2014, cargo que ocupó hasta 2019.
Según analistas, el ascenso del exgeneral en las encuestas se vincula con la muerte de su hijo Gal durante operaciones en Gaza en diciembre de 2023, cuando Eisenkot integraba el gabinete de guerra formado tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de ese año. La analista Dahlia Scheindlin señaló que ese episodio contrasta con la situación del gobierno actual, en referencia a que Netanyahu busca eximir del servicio militar obligatorio a los ultraortodoxos mientras sus dos hijos no se han incorporado a la reserva.
En materia de seguridad, Eisenkot difiere de la conducción de Netanyahu. Describe a Irán como una amenaza estratégica pero rechaza calificarlo de peligro existencial mientras no posea armas nucleares, y acusó al primer ministro de exagerar la amenaza iraní por motivos electorales. En enero de 2024 calificó de poco realistas las promesas de derrota absoluta de Hamas y pidió priorizar un acuerdo para recuperar rehenes. Renunció al gabinete a mediados de ese año tras afirmar que los intereses de Netanyahu ya no coincidían con los intereses de seguridad nacional.
Durante su carrera militar, Eisenkot creó en 2006 la Doctrina Dahiya, estrategia que implica atacar infraestructura civil para contrarrestar grupos armados, aplicada en Líbano y posteriormente criticada por organizaciones de derechos humanos en Gaza. El analista Amos Harel lo describió como alguien que no posee un carisma destacado ni pronuncia discursos emotivos, en contraste con el perfil de Netanyahu.

