Un estudio desarrollado por el Departamento de Metalurgia de la Universidad de Atacama, con financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Atacama, logró diseñar una ruta tecnológica que permite valorizar integralmente los relaves de cobre. La investigación evidenció la posibilidad de obtener concentrados de pirita con cobalto y magnetita, además de reutilizar estos residuos en la industria de la construcción.

El avance científico marca un hito en el tratamiento de relaves mineros, tradicionalmente considerados un pasivo ambiental. Según el estudio, es posible recuperar un concentrado de pirita con contenidos relevantes de cobalto —mineral clave para baterías recargables— y un concentrado de magnetita, materia prima esencial para la fabricación de acero.

En el contexto de la transición energética, este hallazgo cobra especial relevancia. Los relaves acumulados en zonas como Copiapó, Tierra Amarilla y Andacollo podrían convertirse, a mediano plazo, en fuentes alternativas de minerales estratégicos, incluyendo cobalto e incluso tierras raras.
“Como universidad pública de carácter regional, estamos comprometidos con las problemáticas del territorio. El reprocesamiento y reutilización de relaves es una línea prioritaria, ya que permite avanzar hacia una minería más sostenible, clave para el desarrollo de nuestras regiones”, afirmó el académico Danny Guzmán Méndez, director del proyecto.

El investigador añadió que la creciente demanda global por minerales críticos exige anticipación desde el ámbito científico. “El mundo demanda cada vez más minerales críticos para enfrentar la transición energética, y debemos estar preparados para responder a ese desafío”, sostuvo.

Además de la recuperación de minerales, el estudio reveló un potencial significativo en la reutilización de estos residuos. Parte del material remanente puede emplearse como sustituto de áridos y cemento en la construcción, sin afectar la resistencia mecánica ni generar riesgos para la salud o el medioambiente.
“Hoy, la industria del cemento utiliza cenizas volantes de termoeléctricas como material suplementario. Nuestros resultados muestran que parte del relave de cobre puede cumplir una función equivalente”, explicó Guzmán. En ese sentido, subrayó que este uso adquiere relevancia frente al proceso de descarbonización y el cierre progresivo de plantas termoeléctricas.

Asimismo, la fracción más gruesa del relave puede ser utilizada como reemplazo parcial de arena en morteros. “Este tipo de soluciones también contribuye a disminuir la extracción de áridos desde cauces naturales, una actividad que genera impactos significativos en los ecosistemas”, agregó el académico.

Con más de dos décadas de experiencia en valorización de residuos mineros, la casa de estudios impulsa una línea de investigación que busca transformar un problema ambiental en una oportunidad productiva. En Chile, la generación de relaves alcanza cerca de mil millones de toneladas al año, lo que representa un desafío crítico para comunidades y ecosistemas.

 

Por laconexi