Gasfíteres, albañiles, carpinteros, electricistas y mecánicos a domicilio trabajan en su mayoría fuera del sistema. La informalidad deja a los trabajadores sin pensión ni seguro de accidentes, a los clientes sin garantías y al fisco con una brecha que el SII intenta cerrar siguiendo las transferencias bancarias.

La escena se repite en miles de hogares: una filtración, un muro por levantar o un auto que no parte, un contacto conseguido por WhatsApp o redes sociales y un pago por transferencia sin boleta de por medio. Detrás de esa rutina hay una realidad que las cifras oficiales confirman: la informalidad laboral en Chile va al alza y los oficios a domicilio están entre los rubros más expuestos.

Según el último boletín del Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de ocupación informal durante el trimestre abril–junio de 2026 se ubicó en 27,0%, con un alza de 1,0 punto porcentual en doce meses, y las personas ocupadas informales llegaron a 2.537.804. La cifra queda apenas una décima por debajo del 27,1% registrado en agosto-octubre de 2024, lo que la convierte en la segunda lectura más alta desde esa fecha. El alza fue impulsada por los trabajadores por cuenta propia, que aumentaron 7,2%, la categoría en la que trabaja la gran mayoría de los maestros independientes. Tasa de ocupación informal a nivel nacional llegó a 27,0% en el trimestre abril – junio de 2026 +2

Dos de cada tres, fuera del sistema

Entre quienes trabajan por su cuenta, la informalidad es la norma. En el trimestre enero-marzo, los trabajadores por cuenta propia registraron una tasa de ocupación informal de 63,6%. Para el INE, un cuentapropista es informal cuando pertenece al sector informal, es decir, cuando no está registrado en el SII ni constituye una cuasi sociedad: el maestro que nunca hizo inicio de actividades. Radio PaulinaHacienda

En los oficios manuales la proporción es aún mayor. Un estudio del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales encontró que entre los cuentapropistas de ocupaciones de alta calificación solo el 25,9% es informal, pero la cifra se eleva a 69,2% en ocupaciones de mediana calificación y a 93% en las de menor calificación, con los oficiales de la construcción, ebanistas y conductores entre los grupos más afectados. El ingreso también es determinante: entre los cuentapropistas que ganan $200 mil o menos al mes, el 86,1% ejerce en la informalidad. UdpUdp

El costo de emitir boleta

Una de las razones que explican la resistencia a formalizarse es el descuento inmediato. Desde el 1 de enero de 2026, la retención sobre las boletas de honorarios subió de 14,5% a 15,25%, y seguirá creciendo de manera gradual hasta llegar a 17% en 2028. El cambio ha generado dudas e incluso molestia entre trabajadores independientes, por la percepción de que se trataría de un nuevo impuesto, aunque en rigor funciona como un anticipo que financia las cotizaciones de seguridad social. The ClinicReporte Minero

Ese dinero no es menor. Un maestro que factura $800.000 mensuales tendría una retención cercana a $122.000, destinada principalmente a pensión, salud y seguro de accidentes. Sin boleta, ese monto queda en el bolsillo hoy, pero el trabajador llega a la vejez sin pensión contributiva y queda desprotegido ante un accidente en faena, un riesgo frecuente en trabajos en altura o con herramientas.

¿Cuánto pierde el fisco?

No existe una cifra oficial de evasión específica para los oficios a domicilio, pero el estudio de brechas del Servicio de Impuestos Internos permite dimensionar el problema. Según la versión revisada presentada en 2025, el incumplimiento tributario promedio del IVA para el período 2018-2020 se calcula en un 18,9%, equivalente a un 1,9% del PIB, y en el impuesto a la renta la brecha se calcula en un 46,1%, equivalente a un 5,1% del PIB. Servicio de Impuestos InternosServicio de Impuestos Internos

La construcción aparece en ambos frentes: en la economía formal la brecha de IVA se concentra en el comercio minorista, la construcción, las actividades profesionales y técnicas, y las inmobiliarias, mientras que en la economía informal es importante en el comercio, la construcción y el sector agropecuario. Servicio de Impuestos Internos

El informe entrega, además, un dato que matiza el debate. El peso de la economía informal en la evasión es relativamente pequeño, en torno a 0,4% del PIB, y explica cerca del 17% de la evasión del IVA. Llevado a pesos, y considerando que el PIB de Chile fue de 330.270 millones de dólares en 2024 según el Banco Mundial, ese 0,4% equivale a unos $1,2 billones (1,2 millones de millones de pesos) al año, según un cálculo de La Conexión con un tipo de cambio aproximado de $940 por dólar. La cifra corresponde a toda la economía informal, incluidos el comercio y el sector agropecuario, no solo a los oficios. Con el mismo cálculo, la brecha total del IVA bordea los $5,9 billones anuales, y un 83% de ese incumplimiento se detecta en el sector formal. En otras palabras, el maestro sin boleta es la cara más visible de la evasión, pero no la más cuantiosa. Su mayor costo social está en la cotización que nunca se hace y que, a largo plazo, termina cubriendo el Estado. SII presenta versión revisada de estudio de brechas de cumplimiento tributario en IVA y en el Impuesto a la Renta +2

Las transferencias dejan huella

El reemplazo del efectivo por la transferencia bancaria cambió el escenario. Con la llamada ley de las 50 transferencias, los bancos deben informar al SII las cuentas que reciban 50 o más transferencias de distintos RUT en un mismo mes, o 100 o más durante un semestre. El reporte no significa una sanción inmediata, pero sí inicia un análisis de riesgo para detectar comercio informal o evasión tributaria, y si se detectan ingresos no declarados, el SII puede exigir iniciar actividades, cobrar impuestos y aplicar multas. El 31 de julio vence el plazo para que los bancos y emisores reporten al SII las cuentas con 50 o más transferencias

La magnitud es relevante. Según la Cuenta Pública del SII, citada por una consultora tributaria, el servicio había recibido información de 188 mil RUT, por más de 87 millones de abonos que suman más de $11,2 billones, un universo que incluye comercio, servicios y actividades no comerciales.

El riesgo para quien contrata

La informalidad también expone a los hogares. En trabajos de gas y electricidad, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles recomienda verificar que el instalador cuente con la autorización de la SEC, porque así puede ser fiscalizado y se pueden hacer valer garantías civiles o penales en caso de accidente. El organismo mantiene un buscador público de instaladores vigentes, y existe una vía para maestros sin estudios formales: el programa de certificación de competencias laborales de la SEC permite obtener licencia a quienes aprendieron el oficio de manera autodidacta. Superintendencia de Electricidad y Combustibles

El otro riesgo es el abandono de obras pagadas por adelantado. En estos casos, muchos afectados descubren que la justicia penal no siempre acoge la denuncia como estafa y que el camino es una demanda civil, lenta y costosa, contra alguien que muchas veces no tiene domicilio comercial ni registro tributario.

Una formalización pendiente

Las políticas de capacitación existentes no siempre llegan a quienes más las necesitan. Un programa de Sence con la Cámara Chilena de la Construcción ofrece cupos gratuitos para maestros, pero en el caso de los independientes exige inicio de actividades y renta promedio mensual imponible no superior a $900.000, lo que deja fuera precisamente a quienes trabajan en la informalidad total.

Así, el desafío es doble: facilitar que los maestros se formalicen sin que eso signifique perder ingresos que necesitan para vivir, y dar a los clientes herramientas para contratar con seguridad. Mientras tanto, buena parte de las reparaciones del país seguirá dependiendo de un apretón de manos y una transferencia.