La actividad económica de Chile cayó 1,5% en julio comparado con el mismo mes de 2024, según el Imacec (Indicador Mensual de Actividad Económica) publicado por el Banco Central. Es la mayor baja desde marzo de 2023 y el quinto mes negativo de los siete que van del año. El promedio de los primeros siete meses es negativo en 0,4%.
Según el informe del Banco Central, la minería retrocedió 9,3% debido a menores leyes de cobre, mantenciones de faenas y condiciones climáticas que afectaron las operaciones. La producción de cobre entre enero y julio alcanzó su nivel más bajo en más de veinte años, según datos del organismo. La industria manufacturera retrocedió 3,1%, con menor fabricación de combustibles y químicos, mientras los servicios bajaron 0,7% por suspensiones de clases en educación y caídas en transporte, restaurantes y hoteles. El comercio subió 0,7%, impulsado por supermercados y tiendas de ropa, aunque las ventas de autos y materiales de construcción cayeron.
Con este resultado, la meta oficial de crecer 1,8% en 2025 enfrenta dificultades: la economía tendría que expandirse a un promedio de 4,9% mensual entre agosto y diciembre. Incluso alcanzar 1% de crecimiento anual requeriría un ritmo de 3% en los meses restantes. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, había anticipado un cambio de tendencia antes de conocer estos datos. El Banco Central confirmó que el país entró en recesión técnica (dos trimestres consecutivos de caída) en la primera mitad del año. La tasa de desempleo, según cifras oficiales, superó el 9% y se acerca al millón de personas sin trabajo.
Qué significa: Una economía en contracción implica menor generación de empleo, reducción en las ventas de negocios y dificultades para aumentos salariales. Para quienes trabajan en minería, industria o comercio, estos datos reflejan la desaceleración del sector. El menor crecimiento económico puede traducirse en menores ingresos fiscales, lo que afecta la capacidad del Estado para financiar servicios públicos y programas sociales.

